Yo no sé lo que pasó pero es evidente que el barco se desvió de alta mar y se acercó demasiado a la costa. Y eso no estaba previsto». María José Fernández, natural de San Cristobo de Cea aunque residente en Ourense, afirma que tras la experiencia en el Costa Concordia será muy difícil que vuelva a subirse a un trasatlántico, pero no quiere que lo que les ocurrió a ella y a sus padres vuelva a suceder.
Por eso, ayer mismo, desde un hotel de Barcelona en el que los tres esperaban el momento de coger el tren que hoy por la mañana los devolverá a ella y a sus padres a Ourense, se mostraba dispuesta a emprender acciones legales contra la compañía naviera. «Tenemos los teléfonos de otros afectados y nos vamos a poner en contacto para organizarnos y denunciar, porque no queremos que algo así vuelva a ocurrir», dice.
Aunque tanto ella como sus padres, que estaban celebrando las bodas de oro, lograron salir con vida, María José afirma que todo lo que ocurrió tras el choque del barco con la roca fue un despropósito. «Mientras vasos y platos caían al suelo nos decían que era un fallo eléctrico. Todos tenemos en la cabeza lo que pasó en el Titanic, así que yo no me lo creí y me fui corriendo a buscar los chalecos al camarote». No habían hecho un ejercicio de simulacro, obligatorio en estos cruceros, por lo que la evacuación fue un «sálvese quien pueda».
Muchos niños y mayores
Y los primeros en salvarse, contraviniendo el código de navegación, fueron los integrantes de la tripulación. «Cuando llegamos a la costa, ellos ya estaban allí y el capitán del barco ni nos habló. Yo creo que no estaban preparados para una emergencia así», cuenta María José, que lamenta este comportamiento, sobre todo porque en el crucero viajaban muchos turistas mayores y también muchos niños. «Yo no sé lo que les hubiese pasado a mis padres si yo no hubiese estado con ellos para ayudarlos. Fueron momentos de pánico», advierte. Después, ya en tierra, los vecinos se volcaron en ayudarlos. «Solo en ese momento, cuando pisé tierra firme, pude respirar tranquila», relató.