El capitán pidió a los pasajeros que volvieran a sus camarotes 40 minutos después del impacto del «Costa Concordia».
21 ene 2012 . Actualizado a las 21:50 h.Un día más, en Italia siguen saliendo a la luz pruebas del caos en el Costa Concordia. Ayer se conoció un vídeo en el que un miembro de la tripulación anuncia a los pasajeros, en nombre del capitán, que vuelvan a sus camarotes o al salón. Eran las 22.30 del viernes 13, es decir 40 minutos después desde el impacto contra la roca, y el agua entraba ya en las salas de máquinas. Ante un grupo de pasajeros asustados y con el chaleco salvavidas puesto, una tripulante afirma: «Hemos solucionado el problema eléctrico que tuvimos. Todo está bajo control. Vuelvan a sus camarotes».
Sin embargo, por primera vez, el capitán puso en duda su actuación. «Si he cometido un error, estoy dispuesto a asumir la responsabilidad», aunque antes debe confirmarse que no actuó como debía. Así lo refirió su abogado Bruno Leporatti, quien ya anunció que presentará un recurso contra el arresto domiciliario, ya que considera que no existe «riesgo de reincidencia».
Pier Luigi Foschi, presidente de Costa Crucero, se desmarcó del capitán asegurando que la noche del naufragio había «mentido a la tripulación, no contando cuál era la verdadera situación». Pero, según el abogado, Schettino advirtió «inmediatamente y como era su deber» del impacto a la compañía y precisó que sus palabras exactas al jefe de operaciones marítimas, Roberto Ferrarini, fueron: «Ha habido un contacto con el fondo. He pasado cerca del Giglio y hemos chocado. He hecho un desastre. Te estoy diciendo la verdad».
En su declaración ante el juez, Schettino negó que la joven moldava Dominica Cermotan se encontrara con él en el puente de mando durante el accidente. En medio de las conjeturas sobre la relación entre el capitán y la bailarina, ella misma salió ayer al paso asegurando al Corriere della Sera que no es su amante. Y añadió que «en los cruceros hay videocámaras por todas partes y si ven bebiendo a alguien de la tripulación durante el servicio, lo echan inmediatamente».
Sin embargo, el cocinero filipino Rogelio Barista contó a una televisión de su país que el capitán le ordenó que le sirvieran «a las 22 o 22.30». El choque se produjo a las 21.40 y Barista dice que tras el impacto «las cosas de la cocina se estaban cayendo y nos dábamos cuenta de lo grave de la situación», entonces se asomó y vio al capitán, que «estaba esperando por su bebida y por el postre de su acompañante».
Otro náufrago, el italiano Angelo Fabbri, aseguró haber visto al capitán bebiendo varios vasos de vino durante la cena. En los próximos días se esperan los resultados de las pruebas toxicológicas hechas en pelo y orina a Schettino.