Es la cantidad con la que habrá que resarcir a Copasa si otra empresa asume la obra
24 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Cualquier empresa que lo desee podrá postularse para construir el aparcamiento del Parrote. Pero Copasa parte con unos cuantos metros de ventaja en esa carrera. Y es que la licitación de la obra incluirá un peaje que a buen seguro disuadirá a muchas empresas siquiera de intentarlo: si no es Copasa la adjudicataria, la empresa concesionaria tendrá que abonarle 10 millones a la constructora ourensana por los trabajos ya realizados.
¿A qué obedece esa compensación?
El objetivo es, en primer lugar, evitar el enriquecimiento injusto de la Administración, que no puede licitar desde cero una obra en la que ya se ha empezado a trabajar y le ha generado un gasto al contratista. Antes de la paralización de las obras, en el 2008, Copasa ya había ejecutado la excavación y había realizado los muros pantalla. A esas obras se les estima un coste de cerca de 8 millones. El resto de la indemnización correspondería al lucro cesante en el que incurriría Copasa al no poder explotar el aparcamiento. En cualquier caso, el presidente de la Autoridad Portuaria insistió en que este peaje para el rescate de la concesión «no va a resultar en un quebranto para las arcas públicas», ya que será asumido íntegramente por el concesionario.
Por su parte, la oposición entiende que se trata solo de una «cláusula disuasoria» para garantizar que Copasa se adjudique el proyecto, como defendió ayer el BNG, que tildó de «paripé» el nuevo concurso que se abrirá en los próximos días.
¿Quién financiará el túnel y cómo afectarán las obras al entorno?
De los 14 millones en los que se estima el coste del vial subterráneo entre Puerta Real y la Solana, 1,5 serán aportados este año por el gobierno local, mientras que el resto lo financiará la Xunta a partir del 2013. La construcción del aparcamiento, que tendrá entre 605 y 615 plazas, correrá a cuenta de la concesionaria, que lo financiará a cuenta de la explotación futura.
Sobre el efecto que tendrán las obras en la Solana, de la que se ocupará parte del subsuelo, Enrique Losada subrayó que solo se trabajará «en una zona de paso de uso no intensivo» y que, una vez finalizados los trabajos, se cubrirá de nuevo y se restituirá el terreno a su estado original.
En el aire quedó el futuro del tranvía turístico, cuyo recorrido original llegaba hasta el Parrote: «Esta ejecución posibilitará cualquier otra actuación en superficie», apuntó el alcalde.
¿Qué pasará con la muralla?
Tanto Negreira como Losada hicieron hincapié en que la conservación de los restos arqueológicos será uno de los ejes fundamentales del proyecto. Negreira, que criticó que hace cuatro años el anterior gobierno local otorgara una licencia para la construcción del aparcamiento sin el informe preceptivo de Patrimonio, subrayó que «se va a recuperar la muralla y se va a construir un centro de interpretación», cuyo coste, 800.000 euros, asumirá el Puerto.
¿Cómo será la segunda fase del proyecto, entre Puerta Real y el Puerto?
De momento, lo único cerrado es que los 400 metros de los que constará el túnel entre Puerta Real y la Autoridad Portuaria constarán de cuatro carriles, dos en cada dirección, a diferencia del vial del Parrote, que será de dirección única. Pero no hay ni plazos de ejecución ni está cerrado quién financiará la ejecución de la obra. Al menos así lo aseguró el alcalde, que apuntó que «vamos por partes, cuando tengamos la obra definida veremos cómo resolver la financiación, pondremos toda la energía para conseguir los recursos necesarios».
Lo que sí está claro es que, más allá de una eventual participación de la Xunta en este proyecto, parte se financiará con la explotación del aparcamiento que se recoge en la dársena de la Marina y que contará con entre 500 y 600 plazas, según las estimaciones iniciales.
¿Se aprovechará el proyecto de Cebrián?
No. El alcalde entiende que el proyecto de González-Cebrián para reordenar la Marina «es una maqueta guardada en el baúl de los recuerdos de María Pita y no el proyecto que se va a utilizar ahora». «Lamentablemente, se han ejecutado obras que imposibilitan la ejecución de este proyecto, pero eso ya es pasado y estamos en el futuro», argumentó Negreira.
Análisis las claves del plan