Asma al Asad rompe su silencio para defender a su marido

Imanol allende LONDRES / CORRESPONSAL

FIRMAS

08 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Asma al Asad, esposa del presidente sirio, ni ha huido de Damasco ni ha reducido su apoyo a su marido a pesar de la situación de preguerra civil que vive el país. La primera dama, británica de nacimiento, rompió el silencio que mantenía desde el inicio de las revueltas para expresar su pleno apoyo a Bachar al Asad a través de un intermediario y mediante un correo electrónico enviado al rotativo británico The Times. «El presidente es presidente de Siria, no de una facción de sirios, y la primera dama lo apoya en esta función», dice.

Las palabras de Asma han sido recibidas con indignación entre los críticos al régimen, que las han calificado de «hipocresía intolerable», y a la primera dama de «esconder la cabeza como las avestruces».

«La apretada agenda de la primera dama está aún centrada en apoyar las distintas organizaciones benéficas con las que siempre ha estado relacionada, así como el desarrollo rural, y por supuesto en apoyar al presidente como es necesario», indica el correo enviado por Asma al rotativo, y finaliza indicando que estos días ella está «igualmente involucrada en tender puentes y animar el diálogo. Ella escucha y conforta a las familias de las víctimas de la violencia». Al contrario que su marido, perteneciente a la minoría alauí (cercana a los chiíes), Asma es musulmana suní y su familia es oriunda de Homs, la ciudad más castigada por el régimen. Nació en Acton, al oeste de Londres, estudió en colegios privados con su nombre occidental, Emma, y fue asesora en el Deutsche Bank y en J. P. Morgan antes de casarse con Al Asad en el 2000, con el que ha tenido tres hijos. Su padre aún trabajaba como cardiólogo en el Cromwell Hospital.