19 feb 2012 . Actualizado a las 10:21 h.
A la fiesta en el Pazo do Drozo acudieron veinte niños. Para hacerles más divertida la fiesta, los Ortega contrataron los servicios de un mago-animador que entretuvo a los pequeños con sus trucos de magia. Los más jóvenes de la celebración cenaron en un comedor habilitado para ellos con televisor de plasma para ver dibujos animados.
Por otra parte, estos días llegaron a trabajar en el pazo 200 personas que solo descansaron para comer. El restaurante Casa Celia, de Cambre, situado a un par de kilómetros de Anceis, preparó la comida a los operarios.