En la cancha del Ciudad Encantada acabó perdiendo al final
30 mar 2012 . Actualizado a las 11:25 h.Un punto de dieciséis posibles. Ese es el pobre balance del Academia Octavio desde que retomó la competición el pasado mes de febrero. Al equipo de Quique Domínguez se le sigue resistiendo la victoria en la segunda vuelta. Rozó el triunfo el pasado miércoles en la cancha del Ciudad Encantada (27-26), pero en los últimos minutos el conjunto de Zupo Equisoain remontó los cuatro goles de ventaja que tenían los vigueses mediada la segunda parte.
El Octavio necesita, como mínimo, ganar un partido para asegurarse su permanencia en la categoría. El Alser Puerto Sagunto ya está hundido, pero el Obearagón Huesca y el Maygar Antequera, sus máximos rivales, vienen apretando fuerte. La ventaja sobre ellos es de cuatro puntos, más el golaveraje. Quedan siete finales: cinco factibles (Granollers, Torrevieja, Naturhouse La Rioja, Anaitasuna y Puerto Sagunto) y dos muy difíciles (Reale Ademar León y Barcelona). Estas son algunas de las claves que pueden explicar la caída del equipo.
Algunos de sus mejores jugadores, como los veteranos laterales Fran González y Rafa Dasilva, empiezan a acusar el desgaste físico que exige el apretado calendario de la Asobal. Ya no juegan con la frescura que mostraron en la primera vuelta, y su equipo lo acusa, especialmente en los últimos minutos. El parón de esta semana, por la celebración en Alicante del Preolímpico, torneo donde España se jugará su clasificación para los Juegos Olímpicos de Londres, le vendrá de maravilla para recargar sus pilas.
La ausencia de dos pilares defensivos como Arkaitz Vargas y Jabato destrozó al Octavio en los primeros encuentros de la segunda vuelta. El equipo carece de recambios para ambos; el único especialista defensivo que hay en la plantilla, Pablo Macías, sigue sin recuperarse al cien por cien de la lesión muscular que arrastra desde principio de temporada. La fuga del extremo Nacho Vico también se nota. Su sustituto, Guillermo Barbón, está teniendo un papel secundario.
El Octavio recibió en la primera vuelta a casi todos sus rivales directos en As Travesas. Y no falló. La «pájara? llegó con el nuevo año. Las etapas pirenaicas han sido demasiado duras. Por Vigo han pasado Caja 3 Aragón, Valladolid y Atlético de Madrid, tres de los cinco primeros. No se puntuó. La permanencia se pudo dejar sentenciado con la visita del Antequera, pero el exceso de relajación se pagó.
La histórica clasificación para la Copa del Rey se consiguió por la fortaleza que el equipo exhibió en As Travesas durante la primera vuelta. Los partidos de casa volverán a ser decisivos para certificar la permanencia. De las siete finales que restan, cuatro se jugarán en Vigo. Granollers y Naturhouse La Rioja son rivales que lejos de su pista bajan mucho su nivel. A ambos se les puede ganar.