El retroceso en el presupuesto a niveles del 2005 muestra, para los investigadores, que España «apuesta por la ignorancia» contra la crisis
05 abr 2012 . Actualizado a las 07:05 h.Ni la movilización social ni la de los propios científicos ha impedido el tijeretazo histórico en I+D+i, un recorte «brutal» de casi 2.000 millones de euros, un 25?% menos, que deja a la ciencia española en una situación agónica. «El recorte presupuestario es mayor de lo esperado por los científicos españoles», resume en un titular la revista científica Science, lo que revela que la noticia ha tenido un amplio eco en la comunidad científica mundial. «Una mala imagen para España», advierte un científico.
¿Qué mensaje deja el tijeretazo?
La opinión de los científicos consultados por La Voz es unánime: el manido y reiterado discurso de que hay que apostar por la economía del conocimiento para salir de la crisis ya no tiene sentido. Ahora, más que nunca, son palabras huecas porque la I+D+i ha dejado de ser una prioridad. «El gran problema es que el recorte se corresponde muy mal con la idea de que la I+D sea una prioridad estratégica», corrobora Carlos Andradas, presidente de la Confederación de Sociedades Científicas de España. Francisco J. Hernández, físico en la Universidad de Cambridge y promotor de una iniciativa en Internet que logró más de 280.000 firmas para mantener un presupuesto estable en ciencia aún es más duro: «Han decidido que apostar por el conocimiento no es barato, así que van a probar con la ignorancia. Desgraciadamente veremos que la ignorancia sale aún más cara».
¿Era esperado?
En absoluto, los científicos se preparaban para un recorte, pero no para uno de tal magnitud. Un 25 % menos excede cualquier previsión, en especial si se tiene en cuenta que se hablaba de un área calificada como estratégica por los políticos, y que supera la media del 16 % del tijeretazo presupuestario.
¿Europa obliga a recortar la I+D?
Todo lo contrario, de hecho la UE había advertido a España de la necesidad de hacer un esfuerzo en I+D+i. El ejemplo es la propia Comisión Europea, que ha propuesto aumentar la inversión en investigación y desarrollo de 55.000 millones, la del período 2007-2013, a 80.000 para el 2014-2020. Alemania, abanderada de la austeridad, incrementará en un 5 % hasta el 2015 el presupuesto de sus principales centros de investigación y Francia anunció un paquete de estímulo de 35.000 euros para esta área. España hace, justamente, lo contrario de los países más preparados para salir de la crisis económica.
¿A qué equivale?
El recorte del 25 % se suma a otros, menores, de los tres últimos años. Este año el presupuesto civil en I+D+i será de 5.633 millones, con lo que se equipara a las cifras del 2006. Si se descuenta la inflación, la financiación de la investigación retrocede a los niveles del 2005, hace siete años.
¿Qué supone?
Una de las rebajas más importantes viene de la partida destinada al Plan Nacional de I+D+i con la que se financian los proyectos de investigación, que pasa de 728 a 451 millones. En la práctica habrá menos proyectos competitivos a los que acceder y menos dinero, lo que condenará a los grupos de investigación a cerrar sus líneas de trabajo cuando se les acaben los fondos o a recurrir a Europa. Muchos investigadores cuyos contratos se financian con estos proyectos se irán a la calle. «Muchos grupos se van a quedar fuera, porque es un recorte mucho mayor de lo imaginable y es algo que el sistema no va a poder soportar», resume Javier Cudeiro, responsable de un grupo de Neurociencia de la Universidade da Coruña.
¿Y qué ocurrirá con los nuevos investigadores?
«Lo que más me preocupa es la reducción de capital humano, la incorporación de nuevos investigadores para renovar el sistema», destaca Carlos Pajares, catedrático de Física en la USC. Este temor está justificado, pese a que la secretaria de Estado de I+D, Carmen Vela, reiteró ayer su compromiso de mantener todos los programas de recursos humanos de captación de investigadores, desde el Ramón y Cajal al Juan de la Cierva. Lo hará, pero muy probablemente el número de plazas sea inferior. Esto supone que muchos investigadores españoles en el extranjero lo tendrán más difícil para retornar y favorecerá el éxodo del talento de los jóvenes científicos.
análisis el recorte en i+d+i