«No es por asustar, es la realidad»

e.v.pita VIGO / LA VOZ

FIRMAS

Un médico del hospital Fátima y un conductor que salió de un coma ilustran a las alumnas de Las Acacias sobre los peligros de no usar casco

14 abr 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Viernes 13. El auditorio levanta murmullos de horror mientras el conferenciante pasa cada diapositiva. Imágenes de cráneos seccionados o gente que se alimenta por un tubo metido en el estómago. Las estudiantes no visionan una película gore sino imágenes crudas y reales de motoristas accidentados que cometieron la imprudencia de no proteger su cerebro con un casco. Otros muestran conductores que viajaban sin cinto y que acabaron postrados en una cama 18 años como vegetales, con un daño cerebral irrevisible, sin emociones o aprisionados en su cuerpo paralizado sin poder comunicarse.

«Esto no es una película de ciencia-ficción, en nuestros hospitales hacemos curas como estas todos los días, no lo ponemos aquí para asustaros ni para que tengáis miedo sino para que veáis la realidad. Un accidente son décimas de segundo», dice el médico que coordina la unidad de accidentados de tráfico del hospital de Fátima, Ángel Quirós. Este doctor colabora en la campaña que la Dirección General de Tráfico (DGT) lleva a cabo en centros escolares de la ESO y Bachillerato. Advierten a los adolescentes de las consecuencias reales de no usar casco ni cinto en la carretera. La iniciativa se extiende a una decena de colegios y 2.000 estudiantes. El centro elegido ayer fue Las Acacias, donde 120 adolescentes conocieron los peligros de eludir la reglamentación de tráfico con imágenes impactantes, muy del estilo de la DGT.

Entre estas, un vídeo británico donde una pareja no usa protección. Lo que empieza como una noche de fiesta en un coche con unos amigos termina con cabezazos contra las lunas, tres muertos y la protagonista lisiada. Un policía da el parte por radio: «No llevaban cinto».

Salió del coma

También entró en escena Rubén Goyanes, un joven conductor que cuenta con dificultad en el habla su trágico accidente en noviembre del 2008. Hace tres años y medio conducía un coche pero, por un despiste, se estrelló contra un camión. Pasó mes y medio en coma y ha tenido que empezar de cero tras pasar dos años en rehabilitación. Cuenta que hubo alcohol por medio y que «en esos casos, antes de coger el volante, es mejor pensarlo una segunda vez». Él se considera afortunado: «Otros se han quedado ciegos, he visto chicas como vosotras que necesitan ayuda para todo, muchos se quedaron por el camino». Pero resalta que «no he venido aquí para daros pena porque la vida es bonita pero puede dejar de serlo. Aprovechad el tiempo porque estos años no vuelven».

Una de las diapositivas finales del PowerPoint es a cinco personas en una moto: el padre la pilota con un casco reglamentario, entre el manillar y su pecho se acomodan sus dos hijos pequeños, y de paquetes en el sillín trasero va su madre y su esposa. Es una imagen habitual en Oriente y estallan risas. La reflexión del doctor es: «El piloto cumple la ley pero ¿el resto de los pasajeros van seguros?».

En el turno de preguntas, las alumnas disparan: «A veces, el cinto molesta». El doctor responde: «Sin cinto, tus lesiones serán 200 veces superiores. Pero si vas a 180, ni el casco ni el cinto te salvarán». Luego, una niña con futuro como picapleitos pregunta un caso práctico de Derecho Vial: «Un peatón cruza imprudentemente por la calzada fuera del paso y es atropellado: ¿de quién es la culpa?». El doctor advierte que el viandante «es la parte más débil del tráfico» pero que el conductor solo sería culpable «si realmente fuese a por él a atropellarlo». Risas. Para resolver qué aseguradora paga la indemnización, la DGT tendrá que invitar a un abogado a las siguientes jornadas de educación vial en los centros educativos de Vigo.

Ángel Quirós coordina una unidad que trata a más de 7.000 lesionados de tráfico al año, el 80% por lesiones cervicales o de columna que se recuperan en dos meses. En los casos graves, la media es de dos años. Hay 800 pacientes en rehabilitación.