Lo único acabado en la plaza de España tras gastar 17 millones es el subterráneo
12 may 2012 . Actualizado a las 07:00 h.El golpe de piqueta con el que el alcalde Xaime Bello inauguró las obras de la plaza de España el 23 de mayo del 2002 aún resuena 10 años después, cuando el actual regidor, José Manuel Rey, anuncia una nueva reforma de la superficie de un espacio que se supone público, pero que en esta década ha pasado más tiempo ocupado por empresas de obras que por los ciudadanos de Ferrol.
La reforma ya ha sobrevivido a tres gobiernos municipales, y va a por un cuarto que se ha comprometido a cambiar su superficie con una inversión de 700.000 euros. Una cantidad que elevará el coste total de la obra a unos 18 millones de euros, o sea 3.000 millones de pesetas.
Todo ese gasto y una década de obras no han impedido que lo único acabado en la plaza sean el párking y los túneles, todo lo demás sigue en el aire. La superficie va a cambiar otra vez y para los sótanos donde iba a ir un centro deportivo no hay ni proyecto. El gobierno dice que por ahora se quedarán así, vacíos.
La idea del gimnasio y spa subterráneos partieron del anterior gobierno del PP en la ciudad, dirigido por Juan Juncal y en el que el actual regidor era edil de Facenda. Aquella administración no heredó una plaza, sino el enorme socavón de la fotografía superior. Sus predecesores del BNG no habían llegado a aprobar el proyecto para la superficie y el gobierno PP-IF redactó el suyo.
No gustó porque incluía un edificio que se iba a destinar a usos privados y abundante mobiliario de acero corten (oxidado). La Xunta, entonces dirigida por el bipartito PSOE-BNG, ordenó parar la construcción del edificio por considerar que vulneraba la norma urbanística.
La plaza quedó otra vez parada y Juncal perdió las elecciones. Su sucesor, Vicente Irisarri, primero con IU y luego en solitario, se comprometió a acabarla. Pactó el rescate del edificio por casi ocho millones de euros, de los que la Xunta pagó 5,2, y tras muchas idas y venidas aprobó un proyecto para la superficie que costó 1,2 millones y en marzo del 2010 lo inauguró. Aunque quedaban partes sin rematar, incluyendo el sótano y huecos abiertos que lo comunican con la superficie.
Así continúan. Tras duras polémicas sobre el proceso de adjudicación, el gobierno se quedó solo y la oposición lo rechazó en el pleno. La empresa ha denunciado ante el contencioso, ya que considera que no había argumentos para invalidar el concurso que había ganado.
Ni rotonda, ni relleno, ni «spa».
Llegaron los elecciones y los conservadores las ganaron con mayoría absoluta. En la oposición habían exigido al PSOE que presentase un proyecto conjunto para la superficie y los sótanos, pero el que han aprobado y van a ejecutar solo incluye la superficie. El PP nunca se opuso de frente al centro deportivo, pero durante la campaña electoral José Manuel Rey sí habló de «rellenar» los sótanos con tierra y antes, en la oposición, habían propuesto sustituir el famoso spa por una «gran rotonda subterránea» que unificase el sistema de túneles, que había sido acabado en el mandato de Juan Juncal.
Pero por el momento no habrá ni rotonda subterránea, ni relleno con tierra, ni centro deportivo. La única inversión prevista por el gobierno local es la encaminada a reformar la superficie, que si todo va bien tendrá un aspecto distinto la próxima primavera. Será el tercero en apenas ocho años, uno por cada gobierno que ha pasado desde que acabó la obra del subterráneo.