Indignación. Año II

FIRMAS

12 may 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Tal y como vamos, desbocados hacia los 40.000 parados en la ciudad, escuchar a políticos repetir eso de que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades produce una sensación extraña, casi de náuseas. Es como si Al Capone diese una conferencia sobre las propiedades del agua mineral o como si Laureano Oubiña criticase la ineficacia del Plan Nacional contra las Drogas. Por encima de nuestras posibilidades han vivido ellos, los políticos. Y durante mucho tiempo. Porque, siendo cierto que muchos ciudadanos pecaron de optimistas, la diferencia esencial es que estos están ahora arruinados o pagando créditos y ellos se van de rositas tras despilfarrar dinero público.

Basta pensar en obras realizadas en los últimos años en Vigo y que permanecen vacías o infrautilizadas. Las hay para todos los gustos. En Bouzas están los silos para coches que ni Citroën ni nadie ha utilizado pese a que costaron 23 millones de euros y están medio centenar de almacenes pesqueros en los que se invirtieron 5 millones sin que ningún armador los demandase. El Puerto, por cierto, también se ha dejado 7,5 millones en una explanada para contenedores en Rande que no ha movido ni un solo contenedor. Zona Franca tiró por la borda 4,6 millones en unos terrenos de O Morrazo que iban a ser su nuevo parque industrial y que permanecen yermos, como el puerto seco de Salvaterra. El Concello, cómo no, sigue abriendo museos cuyo mantenimiento cuesta un riñón pese a que algunos como el Verbum (12 millones) no los visita nadie. Aena ha cerrado a cal y canto dos plantas del aparcamiento de Peinador en el que empleó 55 millones de euros, que se dice pronto...

Y ningún cargo paga por los errores. Al contrario, son los mismos que ahora defienden los recortes como virtud. Escandaloso. La indignación que estalló el 15-M seguirá vigente en su aniversario.

diego.perez@lavoz.es