Las pruebas señalan al PP en las amenazas a un edil de Manzaneda, que siempre creyó que provenían del BNG
16 may 2012 . Actualizado a las 06:00 h.Cuando se cumplían, el lunes, dos años desde que la jueza le había imputado, el exalcalde nacionalista de Manzaneda, Antón Núñez, recibía por escrito la prueba pericial (el análisis caligráfico) que ratificaba lo que él ha repetido durante todo este tiempo, que no escribió las docenas de cartas amenazantes que su exsocio de gobierno, el socialista Herminio Cereijo, ha venido recibiendo desde octubre de 2008. Núñez hablaba por sí mismo y por su entorno, refiriéndose al familiar -está imputada su hija-, al laboral -una trabajadora de su empresa- y hasta al político -una edila del gobierno local-. Negaba que las discrepancias surgidas en el bipartito que ambos sumaban tuviese nada que ver con las misivas, en las que Cereijo incluso llegó a leer que le iban a quemar la casa o a matarle.
No lo entendía así la víctima, que siempre apuntó hacia los nacionalistas. Ni siquiera le dio demasiada importancia a la imputación de dos personas vinculadas a la otra formación política representa en el pleno, el PP. Hasta, claro, que llegaron las pruebas. Las de ADN ya habían dicho que la autora era una mujer, pero también descartaban que fuese ninguna de las cuatro mujeres del entorno nacionalista. Y, por fin, y después de un largo retraso por contaminación en las primeras pruebas caligráficas, lo que obligó a repetirlas, el análisis de los expertos dice que fue Miriam Álvarez, una mujer del entorno del PP que también estaba imputada en el caso, la escribiente.
Es un giro de 180 grados en la investigación, que siempre había tenido más en el punto de mira a los imputados «del otro lado»; y también en el desarrollo de las relaciones personales, rotas entre Núñez y Cereijo, pero cordiales entre el socialista y los populares, que incluso llegaron a hablar de moción de censura conjunta (en la anterior legislatura, con el BNG en minoría) y que no fue adelante porque el PP se negó.
Núñez espera ahora que se le levante la imputación, y sopesa emprender acciones legales por daños y perjuicios.