El crimen de los 88 días

Xosé Carreira LUGO / LA VOZ

FIRMAS

El Pibe, detenido por la Guardia Civil, es un ex militar con un largo historial delictivo

20 may 2012 . Actualizado a las 06:00 h.

Y al día 88, llegaron noticias. Fueron recibidas como agua de mayo. Las dos detenciones practicadas ayer por la Guardia Civil apuntan a que el doble crimen de Burgás (Xermade) puede tener pronto una resolución. Los investigadores quieren ser prudentes y, aunque tienen atados muchos cabos -según expresaron diversas fuentes- ayer por la tarde preferían esperar acontecimientos.

Los dos apresamientos fueron acogidos con gran interés en Vilalba donde eran muy conocidos los detenidos. «É unha sorpresa a detención, pero relativa. Os detidos eran de sobra coñecidos nalgúns ambientes da vila, sobor de todo un deles xa que logo parece que tivo algo que ver con cuestións de drogas», explicó ayer un vilalbés que dijo haberse extrañado en la madrugada del sábado cuando sacó de paseo al perro y vio varios coches de la Guardia Civil.

De Juan José Calaza Fraga, conocido como el Pibe, hay multitud de referencias porque pasó en un par de ocasiones por los banquillos de los juzgados lucenses, imputado de diversos delitos. La última vez que ocupó plaza en la sala de vistas fue el pasado día 24 de abril para responder de un presunto delito de robo con fuerza en las cosas por el que el fiscal solicitó que le fuera impuesta una pena de cuatro años y medio de prisión. Junto a él ocupó plaza en el banco otro joven para quien el fiscal reclamó tres años. El fiscal responsabilizó a ambos de urdir un plan para forzar la caja fuerte de un tío del segundo de los acusados pensado en obtener un sustancioso botín que, después no lo fue tanto.

Quien esto escribe tuvo delante, en el banquillo, a el Pibe. Jamás se podría sospechar que pudiese tener algo que ver con el crimen de Xermade. Juan José actuó con total normalidad durante la vista. Es más, podría decirse con total serenidad, a pesar de que el fiscal pedía para él tal cantidad de cárcel, lo que podría suponer que si el juez la confirma, tenga que ingresar en prisión.

Esa naturalidad mostrada por el acusado únicamente se vio salpicada por un momento de cabreo. El Pibe, no consiguió aguantar la versión de los hechos que estaba ofreciendo al tribunal el otro acusado y saltó: «Dí a verdade», le increpó en un momento dado cuando estaba inculpando de forma directa y sin ningún tipo de dudas a su socio de correrías. Mejor dicho, su ex socio, porque de ser muy amigos y de salir los fines de semana juntos a practicar motocross por la zona pasaron a estar enfrentados , parece que por el robo que los llevó al banquillo.

El fiscal, que se ocupó de este caso, indagó en el pasado penal de este hombre y se encontró con que fue condenado por sentencia firme del Juzgado de lo penal número 2 de Lugo, el 13 de febrero de 2004 como autor de un delito de robo con fuerza a la pena de dos años de prisión. Esta le fue suspendida por un período de dos años.

Otra de las condenas que arrastra es del 25 de septiembre de 2003, del juzgado de instrucción 6. Por aquel entonces le habían impuesto cuatro meses de multa por un delito de hurto. El Juzgado de lo Penal número 2 de Lugo volvió a imponerle otra condena, esta vez el 30 de marzo de 2007, por un delito de robo con fuerza en las cosas y por otro de resistencia grave a la autoridad.

Sin embargo el juicio de mayor trascendencia en el que se vio involucrado se desarrolló en septiembre del año pasado en la Audiencia. El Pibe, fue juzgado junto a otros tres jóvenes chairegos, por trapichear con droga en la comarca.

Crónica el doble asesinato de burgás no fue cosa de sicarios