La finalización de la presencia continuada de los guardias de seguridad provocará situaciones complejas y curiosas. Por ejemplo, la cafetería, que seguirá abierta al público, tiene un acceso independiente al museo, pero su almacén está en su interior. Así que, cuando no haya ningún empleado del Verbum, se dará la circunstancia de que los empleados de la cafetería podrán acceder a su almacén en caso de que necesiten abastecerse.
Por otro lado, en los últimos años han ocurrido pequeños accidentes en el interior del museo a horas en las que estaba cerrado al público. Pequeños cortocircuitos o problemas en las bombas de achique de su sótano que fueron solucionados por el personal ahora despedido. Todas estas incidencias nocturnas eran comunicadas en un breve espacio de tiempo por los guardias de seguridad para su inmediata solución. A partir de ahora, estas situaciones serán difíciles de atajar hasta que llegue el personal de día.
Un edificio acristalado con abundante material informático, de oficina, de material de seguridad y con mucho material inflamable, que además está situado a una gran distancia del centro de la ciudad, correrá graves riesgos de seguridad a partir de la próxima semana por la falta de personal.
Diferentes intentos
Los diferentes gobiernos municipales que han pasado por la praza do Rei han tratado de solucionar el problema del Verbum. Carlos González Príncipe, padre del invento, no tuvo tiempo para desarrollar sus ideas y sus sucesores no asumieron con cariño el proyecto. A partir de ahí, la desunión entre ciudad y museo se fue agrandando hasta convertirse en un contenedor de actos tan diversos como jornadas sindicales, conmemoraciones de países iberoamericanos o conciertos de corales.
El último intento de dotar de contenidos razonables a la Casa das Palabras se produjo en el anterior mandato municipal. Entonces, el departamento de Cultura, dirigido por Xesus López, quiso orientar el Verbum hacia el patrimonio oral. Sin embargo, la exposición permanente del museo no volvió a ser tocada. Ninguno de los cubos que componen esta exposición fue recambiado, ni reparados y no es infrecuente comprobar que algunos de estos cubos están inoperativos.