24 jul 2012 . Actualizado a las 07:00 h.
Los ciudadanos criticamos, con toda la razón, los recortes en sanidad. Son inaceptables. Pero parece mentira que si a un paciente le ofrecen una solución a su problema la rechace por tener que desplazarse durante dos días a 25 kilómetros de distancia. Una cosa es criticar los recortes y otra es pretender que el médico acuda a operar al sofá de casa. Seguro que es más cómodo, pero no es asumible. Bendita la queja, maldita la queja por la queja.