El político mexicano visitó esta semana la Costa da Morte invitado por un grupo de empresarios gallegos
28 jul 2012 . Actualizado a las 07:00 h.La Costa da Morte está habituada a recibir visitantes ilustres de muy variadas latitudes, pero seguramente el jueves fue la primera vez que un exministro del estado mexicano de Chiapas pisó la comarca. Lo hizo en Fisterra, a donde fue a comer invitado por un grupo de empresarios que lo había invitado para establecer contactos con México. Amador Rodríguez Lozano es un político vinculado al PRI que ostentó el cargo de ministro de Justicia del estado de Chiapas además de haber sido senador y diputado.
-¿Qué le pareció la Costa da Morte?
-La visita fue muy rápida (llegó a mediodía a Santiago y después de comer en Fisterra regresó allí para coger otro avión) y solo he ido a Fisterra, donde la comida es estupenda (comieron en el Tira do Cordel). En este viaje se han establecido una serie de contactos que serán positivos para todos.
-Ya que fue ministro de Justicia en Chiapas tal vez podrá decir al fin quién es y qué fue del subcomandante Marcos.
-Nadie ha podido decir todavía quién es Marcos. Ahora es una figura independientemente de quien le dio origen. De sus demandas solo cayeron las armas, pero no sus exigencias.
-Aquello, en tiempos, fue muy sonado, ¿todavía lo están buscando?
-Se he llegado a un statu quo. Ellos se autogobiernan. El Gobierno Federal ha sido muy respetuoso con aquel movimiento. Las comunidades zapatistas se mantienen vivas y se atendió a sus sensibilidades. Hubo reformas a favor de las comunidades indígenas. De vez en cuando Marcos todavía aparece en algún seminario internacional, tiene una personalidad a nivel mundial, con una gran presencia simbólica y política. Con cierta frecuencia saca comunicados a través de las redes sociales y sigue siendo hoy una figura muy respetada en México.
-Pero en su día se le plantó cara.
-El levantamiento de 1994 nos cogió desprevenidos. Fue una insurrección indígena con la que no contábamos. Al final se impuso la negociación porque aquello era un problema de injusticia social.
-¿Qué tal es la relación con la comunidad gallega en México?
-Los gallegos son gente amable, emprendedora y trabajadora. Dicen que hay 40.000 gallegos más emigrados. Desde allí vemos con preocupación lo que está ocurriendo en España, porque vemos que la situación puede tener un efecto dominó en la economía mexicana. Curiosamente en México pudo haber un presidente gallego (Juan Camilo Mouriño, que perdió la vida en un siniestro aéreo en el 2008) que desgraciadamente falleció en un accidente. Su muerte fue un fuerte golpe para todos. Pero la relación con los gallegos es buena. Ahora además los hay con interés en invertir en México.
amador rodríguez lozano exministro en chiapas