Vendedores y clientes esperaban su construcción como agua de mayo
14 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.«Boiro é unha vila que está en movemento e que rexistra un crecemento impresionante». Con estas palabras valoraba el conselleiro de Industria, Juan Rodríguez Yuste, el avance que para el municipio supondría la nueva plaza de abastos. Fue el día de su inauguración, el 6 de mayo del año 2003. Sin embargo, el gran paso para que el mercado fuese una realidad se dio el 14 de agosto de 1999, cuando La Voz publicó que la Xunta concedía al Ayuntamiento sesenta millones de pesetas para la construcción del edificio.
Vendedores y clientes esperaban la noticia como agua de mayo. Casi cien días después de su entrada en funcionamiento, la plaza de abastos fue inaugurada. Todos fueron halagos para las instalaciones, que se presentaban como un referente para Barbanza y también para toda Galicia. «Despois de 97 días e de ver o éxito de afluencia de usuarios, podemos felicitarnos», señaló el entonces regidor, Jesús Alonso Fernández.
Esta gran obra dio impulso a muchas otras en Barbanza. Cabe destacar la remodelación de las plazas de Noia y Muros, así como los nuevos inmuebles levantados en Puebla, Rianxo y en Palmeira. En Porto do Son, las obras en el mercado consiguieron que la demanda de los comerciantes se disparase. Y es que a raíz de esta actuación se ocuparon todos los puestos.
En Ribeira, una vez que se ha demolido el antiguo mercado, los placeros desempeñan su actividad en una carpa instalada en la plaza de España. Allí esperarán que se construya un nuevo edificio, más moderno y adaptado a sus necesidades. Se trata de un ambicioso proyecto que ya ha sido adjudicado.