Las valiosas forjas medievales de la capilla de Santiago y el Pórtico Norte pasan casi inadvertidas
27 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.El Pórtico da Gloria y el Códice Calixtino son insuperables, pero la catedral de Lugo está a la altura de la de Santiago en piezas, tallas y obras arquitectónicas que, pese a estar a la vista, suelen pasar desapercibidas. Son las joyas ignoradas. Al menos, para el gran público, como comenta el delegado de Patrimonio y director del Museo Diocesano, César Carnero. «Aínda que nunca foi unha catedral duns recursos ilimitados -explica-, Lugo ten un conxunto artístico moi, moi digno. En parte, grazas ás doazóns que fixeron bispos e particulares». Enclavada en el Camiño Primitivo, en la Edad Media el templo fue muy concurrido. «Moita xente que visitaba a catedral do Salvador, en Oviedo, viña logo a Lugo. Aquí viñan os reis postrarse ante a imaxe da virxe», señala. Con el paso de los siglos, a la seo lucense le fue concedido el privilegio eucarístico de tener expuesto el Santísimo las 24 horas del día los 365 días del año, lo que incrementó su fama.
Carnero explica que en el templo trabajaron «os mellores mestres de cada época», como el arquitecto Fernando de Casas Novoa, artífice del Obradoiro compostelano, o Domingo de Andrade. La capilla de la Virxe dos Ollos Grandes, las rejas de la capilla de Santiago, el Pórtico Norte, los retablos de Cornelius o el Crismón de Quiroga son algunas de esas joyas.
riqueza patrimonial la seo lucense alberga obras arquitectónicas de gran relevancia
«Sempre houbo certa rivalidade con Santiago; e con menos recursos, Lugo contratou sempre aos mellores. Por iso ten obras soberbias»
«Era moi concorrida por estar no Camiño Primitivo e ser santuario mariano, como din as Cantigas de Afonso X»
César Carnero Del. Patrimonio y director del Museo Diocesano