«El banco tendría que tratar directamente con el cliente, sin mediar auditorías»
FIRMAS
Al igual que en el resto de Galicia, en A Mariña trascienden prácticamente a diario casos de afectados por la compra de participaciones preferentes. Miembros y ajenos a la plataforma, todos ellos siguen de cerca cualquier novedad que permita arrojar luz a un conflicto que condena a muchas familias. La Unión de Consumidores de Galicia (UCGAL) reconoce que la fórmula del arbitraje demuestra «su idoneidad» para solucionar este problema. Y el mismo colectivo reconoce que los primeros laudos, que alcanzan cerca de los dos millones en devoluciones oscilando entre los 1.000 y los 182.000 euros, reflejan buenos resultados que reafirman el arbitraje como una solución óptima.
La Unión de Consumidores asegura que la cantidad media invertida en estos productos ronda los 25.000 euros, y la cifra de afectados se aproxima a los 43.000 clientes (particulares y pymes). Considera que el arbitraje es un método válido «para recuperar el dinero de los consumidores engañados y echa por tierra las incorrectas afirmaciones de quienes señalan que esta vía solo es apta para la reclamación de pequeñas cuantías».
Diligencia
También recuerda el colectivo que este sistema destaca por la celeridad en el cobro de las cantidades «ya que las resoluciones están siendo acatadas con total diligencia por la entidad financiera». Aseguran que hace cinco días unos 6.000 afectados se habían decantado por este sistema. La Unión de Consumidores ultima la puesta en marcha de un programa de asistencia para aquellas personas que sean citadas para la celebración de una audiencia arbitral y que consideren necesaria la asistencia de un técnico de confianza. Recuerdan que no es necesaria la presencia de abogados.
Alfonso Balseiro (Alfoz, 1948) reside en Foz y es uno de los cientos de mariñanos afectados por la comercialización de participaciones preferentes.
-¿Qué le parecen las fórmulas que se manejan para hacer frente al problema de las preferentes?
-En los medios de comunicación se habla de dos posibilidades para recuperar el dinero; el arbitraje y la Justicia. Yo considero que hay una tercera, que es la de quedarse con las participaciones hasta que la Caja de Ahorros (ahora Novagalicia Banco) obtenga beneficios y se pueda empezar a cobrar el 7,5 % de interés, que es lo que está firmado en mi caso. Pienso que hablan del arbitraje para personas de un determinado perfil, que desconocen el producto. Yo discrepo en esto, porque todos los titulares de preferentes, personas físicas, hemos sido engañados. También pienso que el banco tendría que tratar directamente con el cliente, sin que tengan que intervenir auditorías, que cuestan mucho dinero, porque nadie conoce mejor al cliente que el propio director de la sucursal.
-¿Cómo se explica esta situación?
-Por exceso de confianza en el director de la sucursal y en la propia entidad, que hasta la fecha tenía un prestigio y una solvencia muy buena. Ningún particular firmaría un contrato de carácter perpetuo porque todo el mundo suele tener descendientes, y no van a dejar un dinero a sus hijos sabiendo que no cobrarán ni sus nietos ni sus bisnietos. En mi caso, el contrato lo han pasado a la firma sin leerlo, diciéndome que era puro formalismo, y a mí me han entregado una libreta con la cantidad de dinero aportado, donde figura el tipo de interés del 7,5 % prorrogable a tres años. Es lo único que me han entregado a mí, los contratos se los quedaron ellos. Además, me presentaron un balance del ejercicio del 2006 donde figuran fondos propios de 1.803.299 euros, del 2007 de 2.180.979 y del 2008 de 2.267.122 euros. Con estos datos nadie puede pensar que el banco, en poco tiempo, va a tener un problema tan importante de tesorería.
-¿Quién piensa que ha provocado esta situación?
-El problema de no tener liquidez las preferentes en el mercado secundario lo han provocado los propios directivos del banco, creando desconfianza en los clientes por no hacer frente al pago de dichas preferentes. Los responsables de esta situación son los presidentes de las entidades bancarias, el propio Banco de España, la Comisión Nacional del Mercado de Valores y el Ministerio de Economía y Hacienda. Y el colmo ya son los muchos millones de euros que los máximos responsables de entidades se han llevado en concepto de indemnizaciones, cuando en vez de premiarlos deberían penalizarlos por su mala gestión, con la que han metido al ahora banco en un callejón sin salida.
alfonso balseiro afectado por la compra de participaciones
«Todos los titulares de preferentes
hemos sido engañados»
«Nadie conoce mejor al cliente que el propio director de la sucursal»