El Sergas evita cifrar las reclamaciones que se tramitaron en Barbanza
21 sep 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Los farmacéuticos de la comarca son el blanco de las quejas de los afectados por el copago sanitario, que entró en vigor el 1 de julio y por el que se establece una aportación del paciente en la compra de los medicamentos en función de sus ingresos anuales. Aunque las reclamaciones formales se hacen en los centros de salud, las protestas siguen sucediéndose en las boticas, tal y como han señalado responsables de distintos establecimientos de Barbanza. En la actualidad todavía son decenas las personas que cada día manifiestan su indignación por tener que hacer frente a un desembolso que consideran «injusto».
El Servicio Galego de Saúde ha reconocido errores en la puesta en marcha del sistema, pero evita dar una cifra del total de reclamaciones que se produjeron en Barbanza desde julio. Según explicaron fuentes consultadas, corresponde al Instituto Nacional de la Seguridad Social valorar la implantación del copago sanitario en la comarca.
Los fallos en el sistema informático que determina las aportaciones que debe hacer cada cliente han conseguido desesperar a muchos farmacéuticos. «Nuestro trabajo se ha complicado mucho y sigue habiendo fallos al cobrar», aseguró el responsable de una botica de Boiro. Otro profesional de Ribeira señaló que «ahora se tarda más en dispensar los medicamentos». Exigen que se mejore el sistema para evitar las quejas de los vecinos, así como que se dé más información a la sociedad.
Procedimiento a seguir
En el caso de que el usuario considere que se le cobra por un fármaco un importe que no le corresponde, deberá presentar una queja formal ante el Sergas. Para ello tendrá que dirigirse a su centro de salud con el justificante de pago de las medicinas, su DNI y la tarjeta sanitaria. En el ambulatorio se tramitará una queja en la que se especificarán las causas que la motivan.
Cabe recordar que el Real Decreto 16/2012 que entró en vigor el 1 de julio afecta a todos los pensionistas y jubilados, excepto a los que perciben una pensión no contributiva.
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