Las componendas de la política provincial

FIRMAS

07 oct 2012 . Actualizado a las 06:00 h.

El inicio de la campaña electoral, y los consiguientes exabruptos dialécticos que trae consigo, impiden ver la realidad de una provincia que se desangra demográfica y laboralmente. Los 27.916 inscritos en las listas del paro de los que informaba La Voz el pasado miércoles, pasan a segundo término ante el rebumbio político del 21-O. El discurso de los candidatos se articula en base a perjudicar al rival y no en clave del presidente Kennedy: «No preguntes lo que tu país puede hacer por ti; pregunta lo que tú puedes hacer por tu país». Ourense no es una excepción a la hora de alumbrar políticos que piden el voto no para decir lo que pueden hacer por su provincia sino para descalificar al contrario, o a los propios. La greña está servida. Ahí está el PP, más dividido que las aguas del Jordán cuando Moisés alzó la mano. Los amigos mediáticos de los Baltares atacan a Feijoo sin que ni el anterior presidente del PP ni su sucesor defiendan unas siglas que les dieron nombre, dinero y poder. En el PSOE, idéntica ración de Caínes y Abeles. En el Concello de Ourense hay once ediles, divididos en dos grupos, que quitan a un alcalde imputado por cohecho y prevaricación para poner al concejal que manejaba los números de los contratos que ahora investiga la justicia. ¿Y en el BNG? Luchas fratricidas de las que es un ejemplo el alcalde de Vilar de Santos, hasta ayer portavoz en la Diputación, que ahora huye, justo cuando más daño le hace al Bloque, para apoyar a Compromiso por Galicia formación que, al ritmo que lleva recogiendo exbloqueiros, pronto se llenará de traidores e imputados como los que se sentaron en el banquillo por el caso de los paneles. ¿Y qué decir de Mario Conde que esta semana no fue capaz, por desconocimiento, de contestar a ninguna pregunta sobre los problemas concretos de la provincia? Por no saber no supo, a instancia del sagaz periodista Miguel Ascón, completar el clásico dicho de «tres cosas hay en Ourense que no las hay en España, el Cristo, el Puente Romano y?». El que se postula para dirigir Galicia desconoce lo que para los ourensanos, y para el desarrollo termal y turístico de la capital, significan las Burgas hirviendo agua.

La frase La de esta semana es del candidato del PSOE y del BNG a la alcaldía de Ourense que en un mitin socialista dijo: «Síntome un pouco raro porque aquí hoxe tiña que estar un bo amigo, unha boa persoa, un gran ourensán, un gran alcalde e un gran socialista. Aquí tiña que estar Paco Rodríguez». Sonaron los aplausos de la hipocresía y nadie preguntó por qué el PSOE no advirtió tanta grandeza antes de suspenderlo de militancia y desposeerlo de su sillón. Si lo que dijo es verdad, ¿por qué lo repudia el PSOE al que representa? Y si no es verdad, ¿por qué empieza mintiendo antes de jurar el cargo en el que le pone el dedo hábil de Pachi Vázquez y el ciego del BNG?