El legado de Valle crece en A Pobra

María Xosé Blanco Giráldez
m. x. blanco RIBEIRA / LA VOZ

FIRMAS

Numerosas personas estuvieron en la reapertura de la sala.
Numerosas personas estuvieron en la reapertura de la sala. balvís< / span>

Durante los últimos años se incorporaron valiosas piezas al museo

24 oct 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Hace tres décadas que iniciaba su andadura en la villa pobrense el Museo Valle-Inclán. Desde entonces hasta ahora, los fondos que se cobijan en la torre de Bermúdez no han parado de crecer. Obras pictóricas, manuscritos, primeras ediciones de libros, vestuario teatral y diverso material audiovisual engrosan un legado que cada año permite a miles de visitantes acercarse a la vida y a la obra del creador del esperpento.

El Museo Valle-Inclán pobrense dio sus primeros pasos en junio de 1981 y fue cobrando forma paulatinamente. A ello contribuyeron artista de la comarca como Alfonso Costa, Manuel Ayaso o Xoán Fernández, que donaron obras en las que ofrecen su particular visión de la vida y la obra del literato. También la Concellería de Cultura pobrense hizo un esfuerzo importante para reforzar los fondos del museo, implicando incluso a varios empresarios locales. Adquirió, entre otras piezas, varios manuscritos, como las cartas remitidas por el escritor a Manuel Azaña.

En octubre del 2003, coincidiendo con las jornadas que cada año se celebran en la villa para conmemorar el aniversario del nacimiento del autor, se empezó a escribir un nuevo capítulo en la historia del museo, que reabría sus puertas tras ser sometido a una importante renovación. La Voz daba cuenta del acto de reinauguración tal día como hoy: «Personalidades de la cultura y la política arropan la apertura del Museo Valle-Inclán».

Desde entonces, la sala sigue en su empeño de difundir el legado del autor de las Sonatas, tanto a través de sus fondos como mediante la ruta literaria que recorre los espacios del municipio vinculados a Valle-Inclán.