Otra forma de gobernar es posible

José Manuel Rubín SIETE DÍAS, SIETE VOCES

FIRMAS

31 oct 2012 . Actualizado a las 14:39 h.

Mientras el alcalde de Ourense reparte canonjías entre los ediles del PSOE en forma de presidencia de áreas municipales, el BNG deshoja la margarita sobre su futura presencia, o no, en el gobierno de la capital. La última decisión la tendrá la militancia lo que no deja de ser un sarcasmo dada su situación. Resulta que Isabel Pérez, todavía líder del BNG, había sido candidata a la alcaldía por 4 votos al obtener 125 frente a los 121 de su oponente, García Mata, hoy pendiente de su inminente absolución por el «caso de los paneles». Tras la ruptura del Bloque en varios grupos, ¿cuántos militantes quedan? Esa minoría debe decidir si siguen como satélites del PSOE, repartiéndose sueldos y fotos, o pasan a la oposición para intentar demostrar que otra forma de gobernar es posible. El «¡Amén, sí señor!» ante el PSOE le ha llevado a la ruptura interna y al rechazo social que ilustran los 5.347 votos perdidos el 21-O. Dado que en el gobierno fracasaron les queda volver al éxito desde la oposición, obligando al PSOE a bajarse del vehículo de la prepotencia en el que parece subido a la vista de las primeras acciones del nuevo alcalde, más proclives a la disputa que al entendimiento, ante Xunta y Gobierno central. Un gobierno en minoría le obligaría al diálogo y a buscar apoyos en pro del bienestar de la capital, algo sobre lo que debía confluir el interés de los 27 ediles.

La frase. «Pachi Vázquez terá o meu apoio total para seguir liderando o PSdeG», dijo Manuel Baltar. Ingeniosa forma del presidente del PP de Ourense de hurgar en la herida del PSOE y erigirse en la única voz de la política gallega en ofrecer sostén al derrotado candidato socialista. Al PP le interesa un líder que perdió en los principales concellos socialistas (Ourense, O Barco, Ribadavia, Castro Caldelas, Maside, Cortegada, Vilamartín, Piñor, Coles y Amoeiro) y que fue humillado en O Carballiño (donde fue alcalde 12 años) logrando 860 votos menos que el Partido Popular y quedando a 455 de los que había tenido Touriño. Es también ingeniosa la frase porque poniendo el foco sobre Pachi Vázquez, Baltar evita reflexionar (o que le reflexionen) sobre la pérdida de 21.515 votos del PP en la provincia o sobre el hecho de que Mario Conde hubiese obtenido sus mejores resultados porcentuales en A Mezquita y Esgos, lugares de fuerte vinculación personal y política con el líder de los populares.

El dato. 29.100 desempleados en una provincia de 333.257 vecinos, de los que tan solo trabajan 106.900 personas (113.700 en el 2011), es como para que se callen las voces de la confrontación y suenen las de la unión. Me temo que no ocurrirá así y que los datos, en lugar de remover conciencias y acercar posturas, serán utilizados como dardos para buscar supuestos réditos políticos en Ourense. ¡Qué falta hacía que todos nos empapáramos del orgulloso y optimista mensaje infantil de Gadis: «Sairemos como galegos»!