Los agentes contaron mas de cien jóvenes de fiesta en uno de los pisos
20 nov 2012 . Actualizado a las 13:07 h.Entre el 1 de octubre y el 12 de noviembre la Policía Local interrumpió 21 botellones que tenían lugar en viviendas privadas de A Coruña. La media sale a una intervención cada dos días. El volumen real de llamadas de vecinos por supuestas fiestas privadas fue mayor, se contabilizaron 31, aunque en diez casos los policías no encontraron fiesta alguna cuando llegaron a la vivienda denunciada. En el mismo período de tiempo hubo otras 31 llamadas por ruidos, aunque motivadas por otras causas, como televisiones con volumen alto, conversaciones o discusiones a gritos...
Los presidentes de las dos federaciones de asociaciones de vecinos de la ciudad, Luisa Varela y Juan Chas, afirman que por ahora no han recibido quejas por la celebración de botellones en pisos. Varela insistió en que sí las tiene por fiestas etílicas en plazas como Santa Catalina y reiteró su petición al gobierno para que las controle. Chas señaló que «hay quejas todos los fines de semana» por «pequeños botellones» que tienen lugar en «casi todas las calles» que comunican los jardines de Méndez Núñez, uno de los escenarios típicos de esas fiestas, con la zona de copas del Orzán.
La nueva modalidad del botellón a domicilio fue denunciada el pasado día 12 por el grupo municipal del PSOE. El edil José Nogueira señaló que tenían constancia por quejas vecinales de su celebración en «Antonio Viñes, travesía de Rianxo, avenida de Finisterre, Marques de Pontejos, San Fernando y avenida de Gran Canaria».
El PSOE también criticó la «inacción del gobierno local» para prevenir ese fenómeno y Nogueira señaló incluso que en algunos casos la Policía Local no había acudido a las fiestas denunciadas por los vecinos. El edil de Seguridad, Julio Flores, esgrimió los datos de intervenciones del cuerpo municipal para contrarrestar esas críticas.
Reunión multitudinaria
Nogueira también afirmó que en una de las fiestas había más de un centenar de jóvenes. La Voz ha confirmado que la policía intervino en una fiesta en la zona de la parroquia de San Pablo en la que contaron más de cien asistentes. Una de las inquilinas de la vivienda recibió una multa de 300 euros por superar los niveles máximos de ruido.