Pese a su despido, José Jesús Cudeiro (Ourense, 1952) se mostraba ayer comprensivo y colaborador con la Diputación. El que fuera director xeral de Urbanismo con Fraga no descarta la posibilidad de ser reubicado como asesor de Baltar.
-Dice el BNG que el cese de actividad de UrbaOurense esconde una evasión fiscal.
-No hay ningún tipo de evasión fiscal ni nada extraño. Se trata simplemente de aplicar las posibilidades que establece la ley de capitales. Reducir capital es algo que está permitido legalmente.
-También se ha acordado el despido de todo el personal.
-Sí, se acordó el despido de todo el personal por causas objetivas de acuerdo con lo que dispone la reforma laboral, porque la sociedad cesa su actividad y ha tenido pérdidas continuadas.
-¿Cuál será su indemnización?
-Hoy nos llegará la documentación de comunicación oficial y la liquidación correspondiente, que será la que marca la reforma laboral para un despido por causas objetivas, que son veinte días por año trabajado.
-Pero en su contrato figura una indemnización más alta en caso de despido, ¿no la reclamará?
-Un despido por causas objetivas es una cosa y el contrato es otra. Voy a hablar con el presidente a ver lo que hay.
-¿Compensará la Diputación su despido con una de sus nuevas plazas de asesor creadas por Baltar?
-No tengo ni idea de esas plazas de asesores más que lo que se ha publicado en la prensa. A mí me han notificado esto igual que al resto de personal. A partir de ahí tendré que estudiar el tema y hablaré con el presidente para ver qué solución hay.
-¿Aceptaría el puesto?
-Si me oferta la posibilidad de seguir trabajando para la Diputación, ya me lo dirá y yo lo estudiaré. Si hay alguna posibilidad de que mi experiencia sirva para algo, pues bien. Mi idea es seguir trabajando. Yo no voy a ir al paro. Eso está claro, aunque sea volviendo a la abogacía o a mi plaza en la administración. Ya hay bastantes parados.
-¿Cree que la empresa podría haber tenido continuidad?
-Es una decisión del presidente del consejo. Nunca se sabe lo que podría ocurrir si se le diera continuidad a la empresa. Hay que tener en cuenta que los tiempos que le ha tocado vivir a UrbaOurense no son nada buenos desde el punto de vista urbanístico, con la anulación del PXOM, los problemas con el proyecto de urbanización y las dificultades con Flager. Lo hemos intentado pero las circunstancias objetivas no son buenas. Comprendo que son tiempos en los que hay que priorizar las actividades de la administración.