Objetivo: combatir el feísmo

RAQUEL IGLESIAS RIBEIRA / LA VOZ

FIRMAS

Imagen de archivo, concretamente del año 2006, en la que pueden verse cables colgando de una fachada de A Pobra.
Imagen de archivo, concretamente del año 2006, en la que pueden verse cables colgando de una fachada de A Pobra. carmela queijeiro< / span>

Los concellos intentaron mejorar la imagen urbana y rural de la zona

04 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Hay parajes en Barbanza infinitamente bellos, no obstante, el feísmo también dejó su huella mucho tiempo en la comarca, convirtiéndose en una pesadilla para los mandatarios municipales. Cables sueltos en las fachadas, bajos con paredes de ladrillo, edificios en estado ruinoso o muros sin adecentar proliferaron durante años. Uno de los muchos intentos por mejorar la estética de la zona se produjo hace exactamente ocho años, cuando La Voz publicaba que una nueva ordenanza intentaría poner freno al feísmo en Boiro. La noticia incidía en que el objetivo principal del Concello era evitar que en los bajos lucieran paredes de ladrillo. Con la norma se pretendía que las empresas constructoras no dejaran medias las obras.

En 2006, solo Boiro y Lousame poseían reglamentos específicos contra el feísmo. La Voz publicaba, a finales de ese año, una información en la que se especificaba que, a excepción de estos dos concellos, los ayuntamientos de la comarca obviaban las disposiciones que figuraban en la Lei do Solo. Los planes de los cascos de Muros y Noia no obligaban a restaurar las fachadas.

La opinión de los vecinos

Dos años más tarde, en el 2008, este periódico elaboraba un reportaje en el que quedaba patente que eran pocos los edificios públicos de Barbanza que lograban aprobar el examen de los vecinos a nivel estético. Los inmuebles de Ribeira se llevaron la palma en el debate abierto en Internet por la Voz. Los de Boiro tampoco salieron bien parados. Sus casas consistoriales parecían no gustar demasiado a los ciudadanos.