07 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.
Después de una primera parte un tanto floja por parte de los dos equipos, el momento clave del partido llegó faltando poco más de cuatro minutos para que acabase el tercer cuarto. En ese instante el Obradoiro Blusens Monbus se reencontró con sus raíces, las de una gran defensa, que empieza por apretar al base rival arriba y por tapar muy bien las líneas de pase.
Y dentro del habitual buen nivel del grupo, merecen mención especial dos jugadores. Salah Mejri hizo cosas de un nivel increíbles. Y Rafa Luz firmó uno de sus mejores partidos. Dio un paso adelante. Además de anotar, completó una gran dirección de juego.