«Aquí comemos de todo, en casa solo tomábamos una sopa y a dormir»

Lucía Rey
lucía rey LUGO / LA VOZ

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OSCAR CELA

Entre los beneficiarios hay una pareja en paro que tiene a su bebé ingresado

08 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

La hija de Ismail y Adriana (nombres ficticios) nació el pasado noviembre, a los seis meses de gestación y con una patología cardíaca. Desde entonces permanece ingresada en la unidad de neonatos del Hospital Lucus Augusti y sus padres no se despegan de su lado. La pareja está en paro y subsiste con una ayuda familiar de 426 euros, de los que 325 ya se van en el alquiler del piso. Una situación dramática que en lo económico se ha visto algo aliviada en el último mes gracias a una iniciativa solidaria de la cafetería del HULA y la oenegé Colores de Camerún. Desde el 1 de diciembre hasta el 6 de enero, las dos entidades ofrecieron una comida gratuita al día a cuatro familias lucenses necesitadas con las que entraron en contacto a través de Cáritas. Una de ellas es la de Ismail. «Aquí comemos de todo, en casa solo tomábamos una sopa y a dormir», explicó la semana pasada. ¿Y cómo hacían en el hospital? «Veníamos de casa con tres bocadillos cada uno. Es un poco duro, pero es lo que hay», reflexionó.

El menú solidario fue similar al que toman personal, enfermos y familiares por 6,70 euros: un primero, un segundo, bebida y postre. Los demás beneficiarios fueron una abuela con su nieto y dos madres solteras con un hijo. «Se les paga el bus hasta el hospital y pueden elegir si vienen a mediodía o por la noche. Las familias que tienen niños en el colegio prefieren venir a cenar ya que a mediodía comen en el comedor escolar», detalla Soledad Montes, de Colores de Camerún.

Anonimato garantizado

El anonimato es otro de los pilares de la campaña. «Estas familias reciben los mismos servicios que cualquier otro cliente conservando una total discreción gracias al mecanismo de control dispuesto por el establecimiento», indican los responsables de la cafetería. «Gracias a esta gente respiramos un poco más. Y nadie sabe quienes somos [...] Queríamos cambiar a un piso más barato, pero a veces no podemos pagar hasta mediados de mes y el dueño de este nos deja, es bueno, comprende nuestra situación», agradeció el hombre, que trabajó en Lugo como cocinero cuatro años.

La oenegé nació para ayudar a la población de Bamenda, en el país africano, pero dejó abierta la posibilidad de prestar apoyo en otras partes del mundo. Y en este momento Lugo lo necesita.

en directo la cafetería del hula dio de comer gratis un mes a 4 familias necesitadas

La oenegé Colores de Camerún ha colaborado en el proyecto de comida solidarias