La visita de ayer del nuevo conselleiro de Economía e Industria, Francisco Conde, fue como las de antaño. Como cuando los políticos afines y empresarios de la zona se ponían firmes con la llegada del coche oficial. Y es que la visita de Francisco Conde al Parque Tecnolóxico de Ourense suponía la primera vez que ponía, en clave institucional, pie en tierra en la provincia ourensana. Era por tanto, un día de presentaciones para muchos. Todos querían saludar al nuevo y quince minutos antes de que llegara a la Tecnópole, la fila de autoridades presentes ya era abultada. Ni tan siquiera el presidente de la Diputación, José Manuel Baltar, se quiso perder el evento, pese a que era conscientes que había un batallón de periodistas esperando a que acabara la visita institucional para preguntarle por el proceso judicial abierto contra su padre y predecesor en el cargo, José Luis Baltar.
En la nómina de asistentes también estaba el delegado de la Xunta en Ourense, Rogelio Martínez, y parlamentarios populares como Enrique Nóvoa. Tampoco fue menor la presencia empresarial, con la directora de la Tecnópole, Luisa Pena, ejerciendo de anfitriona, o el presidente del polígono de San Cibrao das Viñas, Elías Mera.
Concluida la visita a las instalaciones, cada uno volvió a lo suyo. Baltar Blanco a dar explicaciones ante los periodistas y el conselleiro Conde a reunirse con el delegado territorial. Misión cumplida para todos.