En el fragor de la última campaña electoral, Xosé Manuel Beiras dijo un disparate: «Feijoo está matando máis xente que ningún grupo terrorista do Estado español». Yo creí entonces que al líder de AGE se le había ido la cosa de las manos porque ni Feijoo pone bombas ni la comparación es admisible en el contexto español. Eso pensé entonces y eso sigo creyendo: fue un exceso verbal no justificado por lo que quería decir.
Pero ahora quiero matizar una cosa. Ahora que el Imserso ha retirado los fondos para que los ancianos de Vigo que viven solos sigan teniendo teleasistencia -ese dispositivo que cuelgan del cuello o de la muñeca para llamar a los servicios de emergencias si les pasa algo- mientras no le importa seguir gastando en viajes de verano a la costa blanca, pienso en la frase de Beiras.
Ahora que observo cómo el Concello de Vigo no quiere hacerse cargo del servicio alegando que no tiene por qué pagar los recortes de Rajoy, aunque otras ciudades sí lo asumen y aunque no está castigando a Rajoy sino a los mayores, pienso en la frase de Beiras.
Ahora que el Ayuntamiento de Vigo y la Diputación de Pontevedra todavía no se han sentado a hablar para acordar cómo pagar 140.000 euros y sé que la cabalgata de Reyes ha costado esa misma cantidad, pienso en la frase de Beiras.
Ahora que leo el testimonio de Flora Vila diciendo que salvó su vida gracias a la pulsera cuando un hombre entró en su casa, la violó, le robó y la dejó tirada en el suelo, ensangrentada, hasta que la policía acudió a atenderla; ahora, digo, pienso en la frase de Beiras.
Matar gente es una expresión extrema. Pero ¿ustedes cómo lo llamarían si ocurriese algo mientras el Concello sigue con su juego estúpido? Si no es matar gente, se le parece mucho.
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