Los cuatro gobiernos de Elviña

Xosé Vázquez Gago
Xosé V. Gago A CORUÑA / LA VOZ

FIRMAS

PACO RODRÍGUEZ

Universidad, Ayuntamiento, Diputación y Xunta se dividen la gestión de San Vicente y Castro, situadas en medio de la expansión de la urbe

26 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

San Vicente de Elviña y Castro de Elviña son las dos pedanías que dan nombre a la parroquia escenario de la famosa batalla napoleónica, pero sin necesidad de soldados y cañones Elviña está bajo asedio. Esas dos pedanías conservan el alma de un pueblo rural gallego, encajado entre la avenida de Alfonso Molina, los desarrollos urbanísticos del Ofimático y Someso, los campus universitarios, el polígono de Pocomaco, las obras de la tercera ronda... Todos exigieron numerosas expropiaciones de fincas y casas, lo que forzó a muchos vecinos a irse.

Además de estar rodeada, Elviña está dividida entre cuatro Administraciones: Xunta, Diputación, Universidad y Ayuntamiento, que se reparten la gestión de calles, carreteras y los muy escasos espacios públicos.

La carretera que conduce a la universidad desde Alfonso Molina es un ejemplo de los problemas causados por esa división. A la derecha, de titularidad universitaria, hay acera; a la izquierda, bajo gestión municipal, no hay ni cuneta. Ese esquema se repite en toda la zona, aunque no siempre lo hacen bien unos y mal otros. La universidad mantiene algún auténtico leira-párking mientras que algún camino municipal está bien cuidado.

Pero en general, las Administraciones se pasan la pelota unas a otras cuando llega el día de pagar una obra, lamenta el presidente de la asociación de vecinos. Luis Gómez. A veces huyen del problema sin más. Es el caso de la carretera intercampus, que sigue en manos de la Xunta porque nadie quiso su titularidad.

La vía está cuidada, pero hasta hace poco los vecinos retiraban ellos mismos la maleza que se la comía porque nadie se hacía cargo. Eso sí, aunque la vía está limitada a 30 por hora, los coches y los buses vuelan por ella.

Las dos pedanías están, en general, muy deterioradas tras décadas de abandono. Castro está dominada por edificios dela segunda mitad del siglo pasado y dudoso gusto. San Vicente conserva, en medio de las calles llenas de baches, su bien cuidada iglesia parroquial y varias viviendas típicas tradicionales. Gómez y la tesorera de la entidad, Beatriz López, creen que tiene futuro como «o único poboado rural dentro da cidade», y esperan que se convierta en área de rehabilitación integral. Según creen, el gobierno local ya ha iniciado las gestiones y esperan tratar el tema con los responsables de Urbanismo.

Visitas de los políticos

El presidente y la tesorera recorrieron ayer el barrio con César Santiso, portavoz municipal de EU. Santiso se comprometió a exigir al gobierno mejoras en el mantenimiento y la seguridad vial. Durante el paseo, una concejala del gobierno llamó a Gómez para asegurarle que en primavera se instalará al fin la red de recogida de aguas pluviales en O Souto, que sufrió riadas en el pasado temporal. Si cumplen será un paso más para sacar a la zona del atraso que arrastra.