La accidentada, una inmigrante en paro, afirma que el Sergas le enviará la factura para abonar una consulta y una radiografía
27 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Dice el refranero que del árbol caído todos hacen leña, y en el caso de Luz Marina García Toro parece cumplirse. Con 55 años, lleva «muchísimo tiempo» en paro, sin encontrar trabajo. «¡Ya no recuerdo cuánto!», lamenta. Tras agotar la ayuda familiar de 426 euros, esta inmigrante colombiana y su nieto, de 7 años, subsisten con una Risga (renda de integración social de Galicia) y el apoyo económico de Cáritas. Pero sus únicos ingresos también corren peligro de esfumarse, ya que le han anunciado que en breve tendrá que pagar una factura por acudir al hospital de Lugo tras estamparse en el centro de la ciudad después de tropezar con una baldosa rota. Del suceso, que ocurrió hace pocos días en la Rúa da Raíña, fueron testigos un buen número de viandantes.
Cuando logró ponerse en pie, Marina se desplazó a las urgencias del HULA para que la mirasen. «Me dijeron que no tenía el hueso partido, pero sí un golpe muy severo en la pierna, un traumatismo grande. Todavía me paso la noche sentada porque no aguanto el dolor», comenta. Pero la gran sorpresa se la llevó cuando la especialista que la atendió le comunicó que iba a tener que pagar de su bolsillo tanto la consulta como la radiografía que le habían hecho. «La doctora me dijo que la factura me iba a llegar a casa», agregó. «Pero si me caí porque la baldosa de la calle tenía una punta hacia fuera...», reflexiona la mujer, que afirma tener la tarjeta sanitaria. «Está vencida, para sacar la nueva tengo que pagar 10 euros, pero es válida», asegura.
Demanda contra el Concello
Además de al hospital, la mujer se desplazó a la comisaría de la Policía Nacional. Su intención era poner una demanda contra el Concello de Lugo, al que considera responsable del mal estado del pavimento en esa zona. «Los agentes me dijeron que no era allí donde tenía que presentarla, que mejor me asesorara con un abogado, y eso fue lo que hice», señala. El letrado la animó a regresar al lugar del incidente para tomar una foto de la baldosa. También, a recopilar algunas de las imágenes que tomaron los viandantes que presenciaron la caída, además de adjuntar el parte médico del HULA. «Es lo que hice», indica.
Sin embargo, mientras la situación no se soluciona definitivamente, Luz Marina vive pendiente del buzón. Por si llega la temida factura. «En este momento cobro 399,36 euros al mes de risga, y solo de arriendo del piso pago 300. ¿Cómo vivimos si de pronto me embargan lo poco que cobro?», se pregunta la mujer, que está asentada en Lugo ciudad desde hace cerca de 12 años. Desde su llegada a España trabajó en el servicio doméstico. En la urbe amurallada cuidó a un anciano enfermo durante varios años. «Pero el hombre se murió, y cuando se acabó ese trabajo nunca más volví a encontrar», detalla.