Medicina científica y sobrenatural aparecen en esta obra
17 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Información médica contenida en el Liber Sancti Iacobi o Códice Calixtino es el título de la charla que impartió en el Hostal el presidente de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Galicia, José Ignacio Carro, autor de numerosos ensayos y publicaciones. Y no son pocos los datos médicos que se reflejan en este texto de la Edad Media.
-¿Recoge el Códice mucha información sobre medicina?
-Hay bastante, tanto de medicina científica como sobrenatural, con curaciones de forma milagrosa. Al tratarse de un libro de contenido sustancialmente religioso muchos peregrinos y enfermos eran curados, por lo que se habla de medicina sobrenatural, y no solo ante la tumba del Apóstol sino en otros santuarios, sobre todo del camino francés, como San Martín de Tours o San Leonardo de Limoges. También hay información sobre medicina científica, pero esta todavía estaba inspirada en los saberes transmitidos desde la época griega y romana, cuyas teorías se mantuvieron, y por eso aparecen en el Códice nombres como Hipócrates o Galeno.
-¿Qué tipo de información médica recoge?
-Traumatismos; lesiones producidas en procesos de tortura, como el del héroe francés Oliveros, compañero del famoso Roldán, al que arrancaron la piel a tiras hasta su muerte, heridas o mordeduras de serpiente. Como el peregrino venía caminando a través de los montes, eran lógico las mordeduras de víboras.
-¿Y enfermedades?
-Hay una enumeración de hasta 40 entidades patológicas, pero no concretan la enfermedad. Por ejemplo se habla de hepáticos; estomáticos, que son enfermedades de la boca; otras más fáciles de identificar como las del aparato urinario, y en otros casos solo se definen los síntomas, como cefalálgicos. También se habla de tísicos, que se supone que pueden ser los tuberculosos, o de la peste, que debe entenderse que es la peste bubónica.
-¿Cómo era la salud en el XII?
-Obviamente mala. No es algo que se pueda deducir por el Códice, pero que se sabe por otras fuentes. No había nada contra las enfermedades infecciosas, así que o el individuo la pasaba o te podía matar, pero esto ocurrió así hasta principios del siglo XX, cualquier enfermedad infecciosa te podía tumbar.