«Aduanas está cargado de rock and roll»

Jorge Lamas Dono
jorge lamas VIGO / LA VOZ

FIRMAS

Oscar Vazquez

Tras más de treinta años en los escenarios, este músico vigués sigue publicando discos

06 may 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Descubrió a The Beatles el mismo día que falleció su padre. Nicolás Pastoriza tenía siete años. Una amiga de su madre le «metió» en el primer cine que encontró para aislarlo del velatorio. «Era el Fraga y estaban poniendo Help; aquello tenía una pinta muy divertida porque tocaban la guitarra, había chicas gritando y un caos tremendo», recuerda para fijar el primer momento en el que sintió una atracción especial por la música. «Las canciones te llevan recurrentemente a un mundo que te distrae de un montón de marrones que no entiendes cuando eres un crío», dice. La existencia de hermanos mayores y un montón de discos en casa hicieron el resto.

La profesionalización llegó en los años ochenta, cuando Nicolás alternaba su presencia en grupos importantes en el Vigo más efervescente, como Stéreo, Los Buzos o Bromea o qué, con su trabajo como disyóquei en El Manco. «Mi primer grupo con canciones propias creo que fue Los Buzos», recuerda, un grupo formado por músicos procedentes de Siniestro Total y Os Resentidos.

A pesar de que fue uno de los protagonistas de la Movida, Nicolás Pastoriza no duda en elegir los años noventa como la época más interesante que haya vivido. «Fue cuando mejor me fue musicalmente; con La Marabunta viví de una forma intensa el negocio musical», reconoce, al tiempo que afirma que fueron años de gran fecundidad musical, sobre todo en Inglaterra con el brit-pop. «El final de los ochenta fue muy duro y el grounge nunca me pilló», añade. Reconoce una dualidad en sus gustos. Por un lado, afirma estar muy atento a las letras que hacen en España autores como Iván y Amaro Ferreiro, Carlos Berlanga, Josele o Víctor Coyote, pero en cuestiones musicales está rendido a la «pérfida Albión».

¿Y ahora qué? «Por un lado, deberíamos estar orgullosos de la cantidad de personas que se dedican en Vigo a la música y la gran oferta de conciertos que programan las salas», comienza diciendo Nicolás Pastoriza. «Sin embargo, me preocupa la poca asistencia a los conciertos, supongo que es cosa de la economía, de hecho estamos haciendo conciertos low cost porque lo importante es que la música llegue a todo el mundo», añade.

Allá, en la infancia, sitúa Nicolás Pastoriza su rincón. «Viví en el edificio de Aduanas hasta los seis años, en principio, un lugar de orden, pero que para mí está cargado de rock and roll porque mis primeros recuerdos musicales están allí», afirma el músico, que afirma que la actual plaza de A Estrela era entonces conocida como el jardín japonés, «era menos mausoleo de lo que es ahora».

Sin embargo, Nicolás Pastoriza se declara enemigo de la nostalgia y la califica como «la forma menos inteligente de suicidio». Le gusta mirar lo justo para atrás, hasta el punto de concluir con toda una declaración de principios: «Yo no estoy en esto por el éxito y el reconocimiento, estoy por las canciones, por hacer un disco siempre mejor que el anterior»