Una joven empresa, de la que forma parte un ourensano, desarrolla una aplicación para objetivar el diagnóstico de los pacientes de párkinson
25 may 2013 . Actualizado a las 06:00 h.No son nuevos los procedimientos de control telemático de los marcapasos ni, mucho menos, las máquinas intrusas que se inmiscuyen en cada segundo de la marcha de nuestro corazón o de nuestra tensión arterial. Tampoco constituyen novedad las cada vez más presentes telemedicinas, que facilitan el diagnóstico de un paciente a través de la interconsulta entre dos facultativos, con Internet por medio.
Pero lo que una joven empresa integrada por dos madrileños y un ourensano, Manuel Fraga Castro, presenta ahora en sociedad va más allá. Su «Mementum» convierte al paciente en objeto de seguimiento y en actor de su propia evolución, en un auxiliar del médico a través de un aparato tan simbólico de estos tiempos como el teléfono móvil.
El origen
La idea de crear una aplicación para móviles y tabletas que ayude en el seguimiento diagnóstico del párkinson nació del interior de la profesión médica. «O doctor García Yébenes, premio Jaime I de medicina no 2000, expúxonos un día o problema -relata Fraga Castro-; el vía a un paciente hoxe e tiña que lembrar con detalle a través de anotacións como estaba de mobilidade ese paciente hai un mes. Pediunos axuda, unha ferramenta fiable, menos subxectiva, para ese seguimento».
La consecuencia del trabajo del informático ourensano y sus socios físico y matemático fue un prototipo para ordenador, utilizando la webcam. Útil, pero poco práctico, así que decidieron dar un paso más y ajustar la aplicación al teléfono móvil y a las tabletas.
Para ello se han embarcado en una campaña de recaudación de fondos a través del crowfunding (www.verkami.com) que necesita llegar a los 16.000 euros antes del próximo domingo. Otro signo de los tiempos, como el móvil.
Desde este aparato controlarán los pacientes de párkinson su evolución como una herramienta complementaria para el diagnóstico médico.
El sistema diseñado es de aplicación sencilla. El cuidador del enfermo lo enfoca con la cámara del móvil; en la pantalla le darán indicaciones de una serie de movimientos que debe realizar el paciente. Al finalizar la grabación, las imágenes son subidas a un servidor de Internet que procesa ese vídeo y le devuelve al usuario una nota valorativa, en la escala de 0 a 100.
Ejercicios archivados
Notas y vídeos se acumulan en una memoria que el paciente puede consultar cuando lo desee y, sobre todo, puede compartir con su médico, proporcionándole una pauta objetiva para el diagnóstico a través de gráficas evolutivas e imágenes del avance o el retroceso de la movilidad.
Como corresponde, Fraga Castro está orgulloso de su criatura: «Para estes pacientes ir ó médico é case sempre unha incomodidade. Para o médico é unha ferramenta de avaliación obxectiva que ata agora non existe; pódese ver a evolución diaria e chamar ó paciente a consulta só cando o considere necesario. Con este sistema evítanse consultas innecesarias e incomodidades para o paciente».