Un trabajo codiciado bajo el sol

Marcos Gago Otero
marcos gago PONTEVEDRA / LA VOZ

FIRMAS

La selección de socorristas de Sanxenxo es en Montalvo.
La selección de socorristas de Sanxenxo es en Montalvo. r. leiro< / span>

Muchos jóvenes ven en el socorrismo una salida laboral en verano

02 jun 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Hubo años en que la oferta superó con creces la demanda para puestos de socorrista en la ría de Pontevedra. Ocasiones en las que los concellos competían por abrir sus procesos selectivos antes que los de al lado, no fuese a ser que se quedasen sin vigilantes acuáticos disponibles. Eran otros tiempos y la cifra de aspirantes a socorristas de este verano es toda una incógnita. Algunas fuentes auguran que serán muchos más de los habituales. El número de banderas azules está prácticamente estabilizada desde hace años, pero el desempleo entre los jóvenes se ha disparado y una plaza en un arenal se ha convertido en objeto codiciado.

Sanxenxo, con una oferta de sesenta plazas y capital turística de Galicia, es el concello favorito por los jóvenes socorristas. Dotado con excelentes medios y con el peso de la proyección que la marca Sanxenxo tiene en el exterior este Concello tiene un atractivo innegable. El año pasado entregaron sus solicitudes para participar en el proceso selectivo hasta 109 personas, de las que 96 se llegaron a presentar a las pruebas físicas en Montalvo. La selección no es sencilla. Todos tienen que estar cualificados y además deben superar una carrera de 200 metros con aletas en las manos, nadar 800 entre dos boyas y competir en un esprint final por la arena también de 200 metros.

En Poio, el Concello cubre con voluntarios las playas que no tendrán socorristas contratados. Es una solución que adoptan otros ayuntamientos en la provincia.

Y mientras los bañistas se muestran seguros a la hora de adentrarse en las aguas bajo los atentos ojos que controlan sus movimientos desde las torres de vigilancia, otras playas seguirán a dos velas, pese a las quejas de sus usuarios. Lapamán es un símbolo del olvido. A caballo entre Marín y Bueu, siempre adolece de atención por cualquier de los dos.

reportaje Los concellos auguran una avalancha de solicitudes por el paro