La Escuela Municipal de Atletismo de la Gimnástica lleva desde 1977 formando futuros campeones
08 jun 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Los 86 años de historia de la Sociedad Gimnástica no podrían comprenderse actualmente sin la existencia de una cantera que nutra al club de nuevos talentos. No en vano, desde su puesta en marcha en 1977, medio siglo después de la fundación de la entidad pontevedresa, la Escuela Municipal de atletismo de la Gimnástica ha sido el vivero de grandes atletas que hoy defienden los colores de la veterana Sociedad, como el lanzador Víctor Gallego, u otros como el marinense Jean Marie Okutu, enrolado desde esta temporada en las filas del Fútbol Club Barcelona.
Hoy, la escuela continúa con una labor que se inició hace 37 años gracias al patrocinio del Instituto Municipal de Deportes de Pontevedra. Y lo hace demostrando una salud de hierro. En total, en este curso que acaba de finalizar ha contado con cerca de 170 alumnos, incluyendo a los integrantes de la recién nacida escuela de marcha. José Antonio Córdoba es el responsable de dirigir la formación de los pequeños, tarea para la que cuenta con el apoyo de otros cinco entrenadores: Jesús, Geles, Kiko, Eva y Santi, quienes se reparten el trabajo con los jóvenes atletas por grupos de edad bajo la atenta mirada del director técnico del club, Pablo Díaz.
A estas edades, el objetivo de los entrenadores se centra en que los niños conozcan los entresijos del atletismo y se diviertan practicándolo, aunque sin renunciar a la competición, ya sea campo a través, en pista cubierta o al aire libre en jornadas de deporte escolar y trofeos federados. «Nos gusta llevarlos a estas pruebas para que aprendan a competir. Pero la misión es que los niños se formen», afirma Jesús Cortegoso, uno de los técnicos de la escuela.
Más adelante, llegará el momento de elegir la modalidad que más les guste, o la que mejor se adapte a sus características. «Normalmente los orientamos hacia la disciplina que mejor le va a su complexión física. Por ejemplo, a un atleta fuerte y grande se le puede orientar hacia los lanzamientos, las pruebas combinadas, la velocidad...», explica Jesús.
Muchos se quedarán en el camino, aunque la formación recibida será siempre un activo para ellos. Pero otros tendrán la oportunidad de defender los colores del club en las mejores competiciones nacionales e internacionales, objetivo para el que trabajan con pasión sus entrenadores. «A ver si conseguimos que salgan más atletas. La idea es que la escuela sea la cantera del equipo sénior», asegura Jesús. Y es que hoy, solo son niños y niñas disfrutando del deporte. Pero, quizá, algunos sean los plusmarquistas de la Gimnástica del mañana.