Las inspecciones para comprobar el cumplimiento de la ley antitabaco se han intensificado de un tiempo a esta parte en los negocios de hostelería de Monforte. El mayor celo de las autoridades se debe, al parecer, a la creciente «relajación» en el cumplimiento de la normativa. Sanidade recibe denuncias de usuarios que se encuentran con que, en las horas previas al cierre de bares y cafeterías, hay locales en los que la clientela, cuando no los propios dueños, fuman abiertamente. Quizá por ello, la mayoría de las inspecciones que se están llevando a cabo en las últimas semanas se producen a última hora.
Los controles de Sanidade que se efectúan en los negocios son bastante exhaustivos. En las inspecciones no solo se comprueba que nadie fuma en el local, también se vigila la existencia de ceniceros con colillas o la presencia de restos de cigarrillos en el suelo, así como el correcto funcionamiento de las máquinas expendedoras de tabaco. Estas últimas deben ser activadas mediante un mando a distancia para evitar el consumo por parte de menores.
Diversas cuantías
Las infracciones leves de la ley antitabaco se sancionan con multas que van de 30 a 600 euros. La cuantía de las multas oscila entre 601 euros y 10.000, en las faltas graves, y va de 10.001 euros a un topo de 600.000, en supuestos muy graves.