Poniendo proa hacia el Olimpo

Pablo Penedo Vázquez
Pablo Penedo VILAGARCÍA / LA VOZ

FIRMAS

MONICA IRAGO

29 jun 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

No están todos los que son, pero sí son todos los que están. Sobre y al lado de estas líneas aparece buena parte de la cantera con la que la sección de vela del Liceo Casino de Vilagarcía trabaja esta temporada. Algo más de una treintena de chavales repartidos a partes iguales entre las clases Optimist y 420. Entre ellos, un Jacobo García que no pudo posar el día de la sesión fotográfica por encontrarse disputando el Campeonato de España de Vela Infantil, en el que firmó un brillante puesto 33 de entre 125 unidades, cuando aún le restan cuatro años más en la categoría.

Apuntamos el nombre del regatista vilagarciano por ser a día de hoy el referente del grupo de Optimist del Liceo Casino, vigente campeón gallego y tercero del ránking autonómico pese a su juventud. Pero hay más nombres propios. Sobre todo, en la clase 420, con los vigueses Pedro Martínez y Luis Bugallo prestos a lucir la grímpola del club arousano la próxima semana en el Mundial ISAF, al que acuden los campeones juveniles de cada país, y en el que abrirán el trío de pruebas internacionales en las que participarán este año. El Europeo Juvenil y el Mundial Absoluto son las otras citas para las que están clasificados como dobles campeones de España juvenil y absoluto. En el Mundial de esta última categoría, además, participarán con cuatro compañeros liceístas. El vilagarciano Adrián Domínguez y el santiagués Calixto Abalo, en un barco, y los pontevedreses Andrés Álvarez y Sergio Rodríguez, en otro.

De la enumeración anterior se extraen dos certezas. La calidad del trabajo realizado desde el muelle de pasajeros de Vilagarcía. Y la capacidad de atracción del proyecto del Liceo más allá de Arousa, hasta el punto de convencer a deportistas de las tres Rías Baixas por delante de otros grandes clubes más cercanos para muchos de los chavales que trabajan en la sección gestionada por Juan José Durán.

El responsable de vela del Liceo atribuye la recuperación vivida en los últimos años por la entidad a su «cambio de política. Poquito a poco fuimos abandonando la clase Cadete, que estaba yendo a menos en España, para apostar por que nuestros chavales diesen directamente el salto de la Optimist (7 a 15 años) a la 420. De este modo, acortamos los plazos para su posible desembarco en clases olímpicas», con los hermanos Carlos y Antón Paz como gancho y espejo en el que mirarse.

El incremento de la calidad contrasta con la disminución del número de regatistas en los últimos tiempos. Un hecho que Durán explica por las deficientes instalaciones en las que tiene que trabajar la sección de vela en el muelle de pasajeros. El técnico critica la falta absoluta de apoyo económico del Concello, y pide que el Liceo pueda contar con una escuela en el Centro Galego de Vela de O Cavadelo.