«Bárcenas ya forma parte de nuestro espectáculo»

Javier Becerra
Javier Becerra A CORUÑA / LA VOZ

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CESAR QUIAN

El cómico regresa en agosto junto a Bertín Osborne al Teatro Colón con el espectáculo «2 caraduras en crisis»

20 jul 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

«Hay que adaptarse a los tiempos», dice Francisco Arévalo sobre el título del nuevo espectáculo con su pareja de los últimos tiempos, Bertín Osborne. Se trata de 2 caraduras en crisis, la nueva vuelta de tuerca a la exitosa fórmula de los mellizos, con la que han llenado teatros por toda España. Al Colón llegan el 7 y 8 de agosto. Todo apunta a que se colgará el No hay entradas. Los lectores de La Voz pueden beneficiarse gracias a Oferplan y a través de www.lavoz.es de un ahorro del 40 %, pagando 15 euros en vez de 25.

-¿Qué ha pasado para que entren en crisis?

-Nos afecta la situación del país. Hacemos un repaso de lo que está sucediendo, pero en clave de humor. Antes hablábamos de cómo nacimos, cómo era el parto y esas cosas. Ahora parodiamos lo que está sucediendo, todo un cachondeo. Hay tantos chorizos que no queda más remedio que reírse.

-¿Podríamos decir que los mellizos se han indignado?

-Claro, como el resto de los ciudadanos. Nosotros también sufrimos esta situación.

-¿Les ha dado tiempo a incorporar a Bárcenas a su repertorio?

-Sí, Bárcenas entró solo y ya forma parte de nuestro espectáculo. Dos apuntes en su libreta y, venga, ya está colocado [risas]. Es curioso, yo en su día en mi Facebook puse: «De momento son los papeles de Bárcenas, ya veremos cuando salgan los what?s up la que se va a liar». Y mira tú lo que salió.

-Son SMS. La gente dice que en el siglo XXI se impone otro tipo de comunicación. Ahí hay argumento para el chiste, ¿no?

-Sí, se ha quedado todo muy pasado. Pero, claro, esta gente no está precisamente a la última.

-¿Cuál ha sido la clave del éxito de su alianza con Osborne?

-Yo creo que el buen feeling entre ambos. Somos dos personas humanas que, en el escenario, transmitimos una bondad y una ternura especial. Luego está la comparativa constante. Que la gente esté viendo a un tío guapísimo y al otro así hace que se pregunte: ¿pero cómo pueden ser mellizos? Al final, nosotros demostramos que si no lo somos, al menos nos parecemos muchísimo.

-¿Cuando habla del guapísimo se refiere a usted?

-No. Los dos somos guapos. Él de las dos maneras, por fuera y por dentro. Yo soy mucho más guapo por dentro y mucho más normal por fuera [risas]. Aunque mi mujer, que es la que me interesa, piensa que yo soy el más guapo.

-¿En dónde se lo pasan mejor, en el escenario o ensayando?

-En el escenario. Ese es nuestro laboratorio. Muchas cosas surgen en el propio escenario. Tenemos una gran facilidad para ello. En ese negocio o se es muy inteligente y se sabe muy bien lo que se dice, o tienes la chispa de hacerlo divertido y que la gente se lo tome todo a broma. Esa es nuestra postura, que de repente hablamos de un político y el público se ríe a rabiar.

-¿Cuál es el político más risible?

-Oyéndolo hablar, sin lugar a dudas Montoro. La verdad es que es mejor que no hable. En cuanto a gracia, se acabaron. Antes eran muy divertidos Felipe González o Alfonso Guerra. De todos modos, yo a aquellos políticos les tengo mucha consideración. Los de hoy tienen una falta de credibilidad tan grande que no te hacen ni gracia.

Arévalo humorista