El músico barquense prepara su proyecto en solitario, Presumido
05 ago 2013 . Actualizado a las 16:01 h.Es Tarci el de los Ávila. Es Tarci el de Igloo. Es Tarci el de Eladio y los seres queridos. Es Tarci el de Galicia Caníbal. Es Tarci Ávila (O Barco, 1987) que ahora centra energías en su nuevo proyecto, el primero propio, Presumido, en el que este músico mercenario (como se autodenominan los que tocan temas de otros) explota su vena creativa. «Era la espinita de hacer algo mío, y voy a muerte», apunta. Dedica «24 horas al día a componer canciones» para grabar este mes y empezar a «llamar a las puertas por si alguien lo quiere editar o lo hago yo; y en noviembre empezar a girar»
-Presumido...
-Es bastante ególatra. Mucha gente me dice que no le gusta, pero de todos los nombres que se me ocurrieron, es el único que no me he puesto yo... Me han llamado presumido tantas veces. Y es irónico. Soy presumido, ¡toma presumido! Cualquier manifestación expresiva es una forma de ego.
-¿En qué estilo va?
-Es lo más raro. Yo he compartido escenario en festivales con muchos grupos del lado bizarro, de pop bizarro; como Triángulo o El columpio asesino... Y mi idea no era ir por ahí, mi idea era más melódica, pero resulta que tengo esta voz tan rota... Va por ahí, con un toque más juguetón. No intento yo solo suplir la carencia de una banda, sino tener un punto de sencillez, un punto primitivo que le de un toque como más de juguete.
-¿Cuantos son en esa banda en la que está solo?
-Básicamente guitarras y teclados. Estoy intentando añadir todo tipo de fricadas, percusión, cajas de ritmo, incluso ruidos con la voz. No descarto hacer temas con una pandereta y una maraca.
-Con una amplia formación, ¿respeta a los autodidactas o los considera intrusos?
-Por naturaleza estoy en el otro lado, porque tengo cuatro hojas de currículo, pero siempre que surge este debate me pongo del otro lado, del autodidacta. Estoy harto de ver casos de gente que de esa forma de aprender han llegado mucho más alto; hacen bueno el mítico refrán de que «hace más el que quiere que el que puede».
-Y ver que se forra gente como Bisbal, ¿Duele o le parece incomprensible?
-No me duele ni me parece incomprensible. La reflexión que me suscita es «qué mundo, qué país». Ese tipo de artistas es lo que demanda la gente.
-¿Internet es una plataforma o mata la música?
-Ningún grupo debe vivir de Internet ni de los discos ni nada. Yo considero que si tienes la vocación y has tomado la decisión de dedicarte a la música, deberías vivir de hacer conciertos. Ese es tu curro, hacer canciones y hacer conciertos. Todo lo demás, es una parte de promoción y difusión. En Igloo éramos los primeros que colgábamos en Internet nuestros discos; nos interesaba que supieran las canciones 20.000 personas mejor que 200, para que después viniesen a los conciertos. Se fue desmadrando, pero ahora se está llevando por el cauce legal y cada vez hay más plataformas, en las que al mismo tiempo de dar promoción estás generando derechos de autor.
-¿Cómo valora el IVA cultural?
-Las giras te dan una visión global estadística, porque significan pasar en distintos momentos del tiempo por el mismo sitio. Y cada vez hay menos gente en los conciertos. Es general, porque la gente no tiene dinero. Ver hacia dónde las cosas me llevó también a Presumido, lo más rentable es llevar a una sola persona.