La Xunta valora crear dos museos arqueológicos en la comarca

Marta Gómez Regenjo
Marta Gómez NOIA / LA VOZ

FIRMAS

SIMÓN BALVÍS

La idea es que el centro de Neixón se convierta en el referente para Arousa norte y que el Marea de Porto do Son lo sea para la zona noiesa

25 ago 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Hasta hace muy poco, la comarca barbanzana no contaba con ninguna sala que reuniera las condiciones para poder exhibir restos arqueológicos, con lo que cualquier hallazgo acababa emigrando a museos como el del Castelo de San Antón. A finales del año pasado, el problema se solventó, al menos en parte, cuando el centro radicado a escasos metros del castro de Neixón se convirtió en la primera colección arqueológica visitable de ámbito local en Galicia, con lo que los restos encontrados en Boiro podrían custodiarse en las instalaciones. El siguiente paso era que este museo tuviera consideración comarcal, algo que sigue pendiente a la espera de que se concrete una nueva propuesta valorada por Patrimonio: que Barbanza cuente con dos centros de referencia.

La idea es dividir la comarca en dos partes, norte y sur, y que cada una de ellas cuente con un museo. En la zona de Arousa norte, la sala de referencia sería el Centro de Interpretación Arqueolóxica de Barbanza, en Neixón, que ya alberga restos de las excavaciones en el castro, y en el área noiesa el candidato a ocupar este puesto es el Museo Marea de Porto do Son.

De hecho, el Concello ya ha mostrado su interés en que esto sea así, e incluso ha habido contactos con la Administración autonómica en este sentido. Sin embargo, antes de hablar de la posibilidad de que la comarca barbanzana cuente con dos colecciones arqueológicas será necesario que el Gobierno gallego conceda a las instalaciones sonenses la catalogación de museo.

Largo procedimiento

El camino para lograr la consideración de colección visitable es bastante largo, pero el Concello sonense ya ha puesto en marcha la maquinaria necesaria reuniendo toda la documentación requerida por Patrimonio. Para que el Marea consiga la nueva catalogación tiene que contar con una serie de requisitos y condiciones que garanticen la seguridad y conservación de los restos, así como elaborar un estudio de viabilidad y los proyectos museológico y museográfico.

Una vez que la Xunta valore todo esto será cuando se decida si las instalaciones cumplen las exigencias para poder albergar piezas arqueológicas. Mientras tanto, excepto en el caso de Boiro, el centro de referencia sigue siendo el museo provincial, donde se guardan, por ejemplo, los objetos que el Concello de Noia pretendía exhibir en el claustro de la casa consistorial. Esto no impide que, puntualmente, Patrimonio designe al recinto boirense como destino de los restos que puedan aparecer en una determinada actuación.