Se ha construido la comisaría, también una sede de la Seguridad Social en Coia y, yendo más atrás en el tiempo, la sede de la Xunta, pero son escasos los edificios públicos de que se ha dotado la ciudad en la últimas décadas. Por el contrario, se han producido algunos pinchazos, siendo el más sonado el de la biblioteca pública del Estado, que contaba con presupuesto y terrenos, pero que al final quedó anulado por un paso en falso del alcalde vigués.
Hace cinco años el alcalde anunció que el Ministerio de Cultura iba a construir esta dotación cultural en la Praza do Rei. Sin embargo, pocos meses después se cruzó en el camino Rafael Moneo, a quien Caballero encargó un proyecto para reordenar la plaza.
La idea del laureado arquitecto no dejaba sitio a la prevista biblioteca. Por ello el alcalde garantizó que la mejor solución era llevar la dotación cultural a otro lugar y dejar espacio para la construcción del nuevo ayuntamiento y una reforma general, y costosa, de la plaza. Al final se ha materializado la peor opción: que no hay biblioteca y no existe la menor opción para el proyecto Moneo.