Intentan arrancar durante la noche parte de la cabina de una excavadora que estaba aparcada en una calle de Monforte
13 oct 2013 . Actualizado a las 07:00 h.La Policía investiga lo que parece un extraño intento de robo ocurrido en una calle de Monforte durante la noche del vienes al sábado. Una excavadora guardada en la caja trasera de un camión articulado sufrió importantes destrozos, provocados aparentemente por algún tipo de sierra eléctrica. Los dueños del vehículo suponen que los ladrones pretendían llevarse los cristales parabrisas de la cabina, o incluso la pieza completa. Parece descartado que se trate de una gamberrada.
La voz de alarma la dio un conocido de los propietarios de la máquina, que pasó a primera hora de la mañana al lado del camión y vio los destrozos. Una de las puertas laterales de la caja descubierta del remolque en el que había pasado la noche la excavadora estaba bajada. Sobre la calzada había cristales rotos. Al acercarse vio que eran de uno de los parabrisas de la cabina de conducción de la máquina.
Ese cristal estaba destrozado y la cubierta de la cabina un poco desencajada. Los ladrones se habían dejado en el suelo del remolque un trozo de cable dentado roto, probablemente de la sierra con la que trataron de extraer el parabrisas a la brava.
Avisada la Policía Nacional, dos patrullas se acercaron al lugar. Un agente de la policía judicial revisó el camión y la excavadora y fotografió los destrozos.
La máquina asaltada es una excavadora mixta, con una pala cargadora en su parte delantera y una retropala detrás. El vehículo y el camión en el que estaba son propiedad de una empresa de la comarca de Sarria que estos días llevaba a cabo obras en zonas forestales de diferentes municipios del área de Monforte. Sus propietarios decidieron dejarla aparcada en la travesía del Morín porque todavía les quedaba trabajo por hacer en las proximidades de Monforte, y así se ahorraban el desplazamiento a Sarria y la vuelta posterior.
«Moita idea non ten»
Los dueños de la empresa, que prefirieron no dar su nombre, no creen que se trate de una gamberrada. Piensan que el ladrón -o los ladrones, porque no hay testigos de lo sucedido- pretendían llevarse una o varias piezas de la paleadora, pero que no sabían bien cómo hacerlo. «Eu teño visto como traballan nos talleres, e o que fixo isto moita idea non ten», afirmaba uno de ellos. no hay todavía una valoración de lo que valdrá la reparación. «Nunca nos econtrarámos con unha cousa así», explican los dueños.