¡Tarde piache!

Alicia Fernández

FIRMAS

01 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Desde los inicios de esta columna, que pronto cumplirá trece años, llevo machacando -en frío por lo que se ve- con la imperiosa necesidad de aunar esfuerzos para lograr que los grandes retos de la comarca puedan alcanzarse. Si queremos que los proyectos estratégicos de Barbanza salgan adelante y se ejecuten, para beneficio de sus ciudadanos, es indispensable la unidad de acción por encima de los localismos.

Si analizamos lo ocurrido en los últimos veinticinco años a través de La Voz de Barbanza podemos comprobar que en rara ocasión ha ocurrido así, lo que es directamente proporcional a los logros obtenidos.

El problema es que los tiempos de vacas gordas hace bastante que se acabaron y parece que transcurrirá todavía más tiempo para que vuelvan. Las oportunidades perdidas han sido numerosas y ahora se notan más: la conexión con el tren, la potenciación del puerto de Ribeira, el gasoducto, una mejor conexión viaria con la provincia de Pontevedra, la mejora del eje de comunicación Boiro-Noia-Muros, la puesta en valor de la sierra de Barbanza, etcétera. Asuntos que en el actual contexto de escasez presupuestaria ni se estudiarán, aunque cuenten con el apoyo decidido de todos.

Pero en todo caso se deben extraer dos conclusiones. La primera es que no se pueden dejar pasar las oportunidades cuando las hay, los gobernantes deben tener más responsabilidad y habilidad en la gestión de los intereses públicos.

La sociedad debe castigarlos por lo mal hecho y por lo que no han hecho. La segunda conclusión es que los actuales gobernantes deben tener una mayor visión comarcal, pues la poca inversión que se puede lograr dependerá en gran medida de su capacidad para formar un frente sólido ante las instancias superiores. Y en este punto vuelvo a decirlo con total convencimiento y por muchas opiniones oídas: la Mancomunidade Arousa Norte está infrautilizada y quienes la forman creen poco en ella. Tienen puesta una venda en los ojos que se llama interés local, que les impide la visión más allá del propio ombligo.

Cambiando de asunto, me parece muy interesante la deriva del Papa Francisco con respecto de la posición que mantenía hasta ahora la Iglesia católica sobre muchos asuntos. Su naturalidad al abordarlos, su consideración con las opiniones diferentes y, sobre todo, su manifiesta crítica hacia el actual modelo económico, donde el dinero está por encima de las personas me parece una gran noticia.

La religión católica es profesada por muchos de los que amasan fortunas a cualquier precio y por los que adoptan decisiones que condenan a la miseria a muchos ciudadanos. No le pido que eche a los fariseos del templo a latigazos, pero que sí les recuerde que es más difícil que entren en el reino de los cielos que un camello pase por el ojo de una aguja.