El centro de Neixón incrementó sus fondos en el último año

Marta Gómez Regenjo
Marta Gómez RIBEIRA / LA VOZ

FIRMAS

SIMÓN BALVÍS

Las instalaciones recibieron nuevos depósitos de restos arqueológicos desde que lograron el estatus de colección visitable, a finales del 2012

16 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Después de años de trámites y mucho trabajo, en diciembre del 2012 el Centro de Interpretación Arqueolóxica de Barbanza, en Neixón, logró la catalogación de colección visitable, una entidad jurídica que le permite custodiar y exponer los restos que aparezcan, no solo en Boiro, sino en otros puntos de la comarca. En la práctica, este estatus se ha traducido, un año después, en un incremento de los fondos que albergan en su interior las instalaciones boirenses.

En la actualidad, hay en el centro arqueológico un total de catorce depósitos de materiales. El más importante es el que se corresponde con los hallazgos realizados en las excavaciones en el castro de Neixón. Solo en las campañas que se desarrollaron durante la última década se encontraron en el yacimiento más de 15.000 piezas que están depositadas en el recinto, a las que hay que sumar las que se localizaron en las investigaciones realizadas en la década de los 70 y principios de los 80.

Al almacén del centro fue a parar también el escaso material arqueológico que apareció en la finca del pazo de Goiáns durante los trabajos en el marco de la cautela patrimonial previa a una actuación para recuperar los jardines de la emblemática propiedad.

Otros restos importantes que se custodian en Neixón son los hallados en el castro boirense de O Achadizo, en Cabo de Cruz. Una parte de ellos pertenecían a la colección de la universidad compostelana y fueron reclamados por el centro arqueológico barbanzano después de su declaración como colección visitable. Estos ya están en Boiro, y ahora falta una parte del material correspondiente a las excavaciones realizadas en el yacimiento crucense a principios de los 90, que en estos momentos están siendo objeto de estudio.

No solo Boiro

Sin embargo, los vestigios que se guardan en las instalaciones boirenses no solo pertenecen a hallazgos realizados en el municipio, sino que también los hay procedentes de ayuntamientos limítrofes como Rianxo.

En el caso rianxeiro, son dos los depósitos que alberga en centro arqueológico. Por un lado, allí se guarda una estela funeraria datada entre los siglos III y IV que se encontró en las proximidades de la iglesia parroquial de Taragoña. También se guardan en el centro de Neixón los restos óseos de la época romana que se recuperaron en los trabajos de rehabilitación de dos viviendas en la plaza Rafael Dieste. La pena es que ni estos, ni la mayoría del material que se almacena en el recinto, pueden guardarse a la vista del pública por falta de espacio en las instalaciones.