La ala-pívot del Poio Pescamar fue una pieza clave en la selección española
24 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Celebrar en un mismo año un ascenso a Primera División y la medalla de plata en un Mundial serían para cualquiera motivos para calificar el 2013 un año insuperable. Pero ni siquiera esto ha sido suficiente para aplacar el instinto ganador de Ceci. Hace unos días se proclamó subcampeona del mundo de fútbol sala con España, aunque lejos de conformarse, ya piensa en superar estos éxitos en el 2014. Y es que la ambición de la ala-pívot solo es comparable a su calidad futbolística, que le llevó a ser una de las fijas en el equipo de José Venancio López pese a contar con solo una convocatoria internacional a sus espaldas.
-Superado el mal trago de perder la final, ¿a qué sabe la medalla de plata?
-Sabe bien. Pero si te pones a pensar en el campeonato que hicimos, en el que jugamos muy bien al fútbol sala y no perdimos ningún partido hasta la final, mientras que Brasil solo jugó en la final, nos deja mal sabor de boca en el sentido de que creíamos que podíamos ganar.
-Su debut con la selección llegó un mes antes del Mundial, y en cambio fue una de las jugadoras con más minutos. ¿Lo esperaba?
-La verdad es que no esperaba participar tanto, y menos siendo mi segunda convocatoria con la selección. Pero estuve trabajando bien, intentando hacerlo lo mejor posible y al final tuve suerte de que el seleccionador confió en mí y jugué muchos minutos.
-España dio la sensación de ser una auténtica piña. ¿Fue una de las claves del éxito?
-En todo momento creímos que podíamos ganar el Mundial. Estuvimos trabajando desde el 1 de diciembre un montón, con dobles sesiones, y estábamos convencidas de que podíamos competir con Brasil, que estábamos a la altura y que además teníamos al público de nuestro lado. Pero no pudo ser.
-La afición se volcó con la selección en Ciudad Real. ¿Fue una buena manera de reivindicarse para el fútbol sala femenino?
-Fue un placer jugar allí con 6.000 personas, e incluso 800 se quedaron fuera. El fútbol sala femenino, y el deporte femenino en general, nos merecíamos tener a toda esa gente animando y la repercusión que tuvo en los medios de comunicación.
-En el 2013 ha ascendido a Primera con el Poio Pescamar y logrado la plata en un Mundial. ¿Ha sido un año perfecto?
-Sin duda, ha sido uno de los mejores de mi carrera. Primero con el club, porque el ascenso fue una gran alegría para todas. Y después, este es un éxito más a nivel personal, pero también tengo que agradecérselo al club y a mis compañeras de equipo, porque gracias a ellas he podido estar en el Mundial.
-Despues de un año tan exitoso como este, ¿qué le pide al 2014?
-Al 2014 le pido el Mundial, ser campeona del mundo. A ver si puedo volver a la selección y luchar por ello, y con el club intentar quedar lo más arriba posible.
-El sábado se reencontrará con dos de sus compañeras de selección [Lucía Nespereira y Lidia Mesias] en el derbi frente al Burela. ¿Será un partido especial?
-Será especial, porque me llevo muy bien con ellas . Pero en el campo somos rivales y cada una va a pelear por lo suyo. Cuando acabe el partido será otra cosa. Y además su portera es la de Brasil, así que hay ganas de revancha.
Cecilia Puga Tejero «Ceci» Subcampeona del mundo de fútbol sala
«La plata nos deja mal sabor de boca en el sentido de que creíamos que podíamos ganar»