Rezando a oscuras en Guitiriz

Xosé María Palacios Muruais
XOSÉ MARÍA PALACIOS VILALBA / LA VOZ

FIRMAS

La iglesia de Labrada sufre últimamente frecuentes cortes de luz

31 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

La iglesia de la parroquia guitiricense de Labrada sufre cortes de luz que se notan cuando hay algún oficio religioso. Suelen ser los únicos momentos en que se abre de modo regular, y son, por tanto, los únicos en que se congregan fieles en un templo que también puede visitarse para ver las pinturas murales.

La celebración de oficios religiosos se ve enturbiada en las últimas semanas por problemas de alumbrado, que falla y deja la iglesia a oscuras. Así ocurrió, por ejemplo, anteayer a mediodía, durante la misa dominical, y el pasado sábado, durante un funeral de aniversario.

No parece que un exceso de iluminación o un gran número de focos alumbrando las naves sean la causa del problema. El párroco, Luis Rodríguez Patiño, detalla que la iglesia tiene pocos puntos de luz precisamente por la presencia de las pinturas murales, que, dice, podrían deteriorarse con una iluminación potente.

Sin embargo, ni siquiera ese escaso alumbrado interior evita los problemas. Así, Patiño explicó ayer que el sábado, durante un funeral cuya duración no llegó a la media hora, hubo cuatro cortes de luz; y agrega que el domingo, en una misa que duró aproximadamente un cuarto de hora, hubo dos. Lo ocurrido puede exasperar, pero lo sucedido el pasado fin de semana no fue la peor de las situaciones vividas: el párroco aseguró ayer que algunas misas se habían oficiado completamente a oscuras.

Lo que sí parece claro es el momento en que se inician los contratiempos. Accionar los interruptores para que se enciendan las luces y quedarse la iglesia a oscuras son circunstancias que se suceden sin apenas intervalo, hasta el punto de que algunas veces la luz se ha ido cuando el párroco apenas había llegado al altar tras salir de la sacristía. De todos modos, la falta de iluminación no ha supuesto la interrupción de los oficios, puesto que Patiño afirma que ha seguido celebrándolos pese a esos contratiempos.

Posible queja

Cuando la iglesia se queda a oscuras, algún asistente a los oficios se acerca a los limitadores y los acciona para que vuelvan a subir. La luz vuelve al templo pero por poco tiempo, y la oscuridad llega de nuevo. Así las cosas, Patiño estudia presentar una queja ante la Consellería de Economía Industria para mostrar su malestar.