Detrás de las estadísticas hay casos concretos que golpean al tejido empresarial ourensana y que, en determinados casos, son sintomáticos del delicado momento que pasa un sector. Eso sucede por ejemplo en el concurso de acreedores de la constructora ourensana Obras, Caminos y Asfaltos (OCA) y su filial Betunes. Hasta ese momento era uno de los buques insignia de la construcción en Ourense -segunda por facturación en la provincia según el informe Ardan y con más de 150 empleados en plantilla-. No ha sido la única y nombres como Jorreto o Gremasa han pasado por el mismo trance. De hecho, la construcción se ha mantenido en el 2013 como uno de los sectores más golpeados por las insolvencias. También se han declarado concursos en el campo de la arquitectura, donde la caída sin freno de los visados de obra pone en riesgo a muchos estudios, como XDF. Otras insolvencias llamativas durante el 2013 fueron las del Club de Tenis, el concesionario Citroën para Ourense (Burgasmotor) o Amencer Reciclado.
El caso de T-Solar
Curiosamente el de T-Solar, uno de los procedimientos concursales más importantes y que más dio que hablar no figura de manera formal en las estadísticas, ya que la firma del grupo Isolux Corsán tiene su domicilio social en Vigo, por lo que el expediente se tramita en los juzgados de la ciudad olívica. En la actualidad, la firma se encuentra en pleno proceso de liquidación a la espera de que haya una oferta que se haga cargo de la planta de paneles solares ubicada en el Parque Tecnolóxico de Galicia. De no ser así, se vendería por piezas.