Antonio Piña, titular del Juzgado de instrucción número dos de Ourense, ha puesto el foco sobre él en la investigación reabierta para buscar posibles delitos en el fraude del que la UE acusa a la Diputación. Aunque todo apunta a que el proceso puede desembocar en más imputaciones, la primera ha sido la de Javier Bobe Vázquez, funcionario jefe del área de Aguas y Medio Ambiente de la institución provincial.
Se trata de un trabajador discreto, seguro de sí mismo y muy formado en la materia en la que desarrolla sus funciones. Es muy respetado por su labor incluso entre los grupos de la oposición. La gestión del servicio provincial de recogida de basura, al que ya se han sumado más de la mitad de los ayuntamientos de la provincia, es coordinada por él y recibe las alabanzas casi unánimes de los concellos con independencia del color político de sus gobiernos.
Su acceso al empleo no ha sido cuestionado públicamente como sí ha ocurrido con muchos de los funcionarios provinciales, tildados por algunos de enchufados del baltarismo. La mayor polémica en la que se vio envuelto Bobe Vázquez estaba relacionada con la compatibilización de su trabajo en la Diputación con su participación entre 1996 y 1998 en una empresa que hacía trabajos de ingeniería para los ayuntamientos.
Entonces Javier Bobe era «ayudante de Vías y Aguas», pero su posición en el organigrama de la institución fue escalando hasta la situación actual. Se da por hecho que se hará con la jefatura de una de las seis grandes áreas en las que José Manuel Baltar ha organizado la entidad, la de Medio Ambiente. Tiene la confianza del presidente y tenía la de su padre y predecesor, José Luis Baltar. Bajo su mandato fue presidente de la junta de personal y añadió a sus responsabilidades las de ser consejero en AquaOurense y UrbaOurense, dos entes participados por la Diputación ourensana. Además, la Xunta lo nombró miembro del consejo de administración de Sogama en el año 2009 y en él sigue.
perfil javier bobe vázquez, funcionario imputado