Literatura para celebrar los 30 años de una novela

X. M. R. OURENSE / LA VOZ

FIRMAS

PACO RODRÍGUEZ

La Fundación Cela centra su concurso de microrrelatos en «Mazurca para dos muertos», ambientada en Piñor y Cea

02 feb 2014 . Actualizado a las 06:00 h.

«Llueve mansamente y sin parar, llueve sin ganas pero con infinita paciencia, como toda la vida». Con esas dos líneas comienza el párrafo inicial de Mazurca para dos muertos, y con el arranque de la novela deberán inicarse todos los originales que se presenten al concurso de microrrelatos que acaba de convocar la Fundación Pública Galega Camilo José Cela. La entidad que preserva la memoria y el legado del escritor decidió incluir este año dicha condición en el concurso para conmemorar el treinta aniversario de la edición de Mazurca para dos muertos, la novela en la que Cela ambienta su narración en la provincia de Ourense, de forma significativa en tierras de Piñor y Cea, y en la que dejó plasmados una buena parte de sus recuerdos familiares.

Del Beato Fernández a Oseira

En la novela, Camilo José Cela narra acontecimientos y episodios históricos que va enlazando con referencias a sus familiares en la zona, vivencias y encuentros. Entre otras, figuran por toda la obra varias al beato Juan Jacobo Fernández, martirizado en Damasco: «El santo Fernández no era santo, era beato. Mi pariente el santo Fernández nació en el lugar de Moire, parroquia de Santa María de Carballeda, término de Piñor». La leyenda de la laguna de Antela, los trágicos sucesos de Oseira -cuando los vecinos se opusieron a que se llevaran los materiales del desamortizado monasterio-, las anécdotas de la zona -«el domingo de pascuíña de 1935, después de misa mayor, Marmeto se asomó al campanaro de San Xoán, se calzó las alas de su máquina voladora y, ¡zas!, se lanzó al vacío», contrariamente a lo que pensaba cayó al suelo y «cuando Marmeto hubo de escarallarse se armó un revuelo considerable»- o los acontecimientos luctuosos: «En la terraza del café La Bilbaína, un mes o mes y medio antes de empezar la guerra civil, hubo dos muertos a tiros; en el entierro hubo otros dos muertos más y las autoridades suspendieron las fiestas del Corpus». La novela, que tiene su hilo conductor en un asesinato y la venganza posterior, se abre con un mapa de la zona e incluye al final un «vocabulario gallego-castellano».